28/1/12

Un Comienzo: Indignada.-





Me gustaría haber empezado en este proyecto de otra forma, de una manera algo más bonita, más simple, más común. Pero no me queda más remedio que empezar en modo “YO”, en este momento una mujer llena de indignación.

Cada día que leo los medios de comunicación, las últimas noticias,me sorprendo más y más (aunque no debería) ya que al parecer no evolucionamos, sino que retrocedemos en el tiempo. Y no hablo aquí de la mujer, sino de la sociedad.

Casi a diario hay una noticia a ojos de todos que resulta denigrante para la mujer, que nos manda al pasado, que intenta quitarnos valía, pero es aquí donde nosotras, como mujeres que somos y en la época que vivimos hemos de decir STOP, te estás colando amigo.

La joya de hoy nos la regala la iglesia (no intento desprestigiar ni faltar a ningún creyente, sólo es indignación) cuando un arzobispo dice públicamente que las mujeres no podemos oficiar misa, simplemente porque cada uno tiene su función, igual que él no puede parir hijos.

Compara funciones con maternidad, nos da una gran patada y nos dice claramente que no podríamos oficiar misa simplemente por ser mujeres. Parece que la discriminación sí sigue muy patente, aunque parezca mentira, en el día de hoy.

¿Qué me impide por ser mujer oficiar una misa? ¿Qué me puede impedir mi sexo en cualquier cosa de nuestra vida?

Como ya resaltó Yaneth en la primera entrada, sí hemos avanzado, tampoco podemos confundir. Las mujeres hemos vivido en una constante lucha para que hoy en día seamos como somos y podamos tener lo que tenemos, pero no ha sido ningún regalo. Y es por eso que ese comentario totalmente sexista despertó mi indignación, aunque bueno como ya me irán conociendo (que aquí me pienso soltar la melena) casi que me paso la vida indignada, y así seguirá siendo mientras en el día a día siga viendo injusticias.

Y es aquí donde quiero animar a todas las mujeres que nos leen a que no callen, a denunciar estas cosas que nos hieren públicamente, vengan de quien vengan esas palabras. No tienen derecho a discriminarnos, no tienen derecho a ofendernos por ser mujeres, porque el ser mujer es algo muy grande, algo en lo que pocas veces encontraremos palabras para describir y aún así, cuando crees haber terminado, te darás cuenta que te quedaron millones de cosas en el tintero.

Simplemente por este motivo, por la grandeza de ser mujer, prometo no callarme jamás y compartir con vosotras todas las denuncias públicas que vea necesarias.

De una mujer, a todas las mujeres.

1 comentario:

  1. Querida indignada, ese tipo de comentarios masculinos para mí son una gran muestras de inseguridadd hacia las muejeres. Para mí el machismo sólo deja en evidencia lo inferior que se sienten y lo manifiestan en actos como aquellos, haciéndose ver como "superiores".
    A mí también me ha indignado.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Gracias por tus palabras