31/1/13

Vacaciones en familia, ¡en la naturaleza y en cualquier estación!





Creo que ya he comentado en alguna ocasión mi pasión por los viajes y la necesidad de conocer destinos nuevos, mucho más si puede ser en familia. Me gusta viajar fuera de nuestras fronteras, pero soy de las que creo que tenemos la suerte de vivir en un destino turístico de primera magnitud, repleto de pueblos, ciudades y rincones naturales dignos de conocer y disfrutar.

Así, por vocación, y también por profesión, aprovecho cualquier momento para preparar una maleta y emprender rumbo al norte, al sur, al este o al oeste. Y también por profesión, he tenido la suerte de conocer y poder disfrutar a menudo del turismo en contacto directo con la naturaleza, algo que cada día valoro más.

Desde que soy madre, además del destino, cuando pienso en unas vacaciones o en un fin de semana elijo también con minuciosidad el tipo de alojamiento. A menudo, ir con niños a un hotel se convierte en una pesadilla: si son bebés el llanto nocturno puede molestar al cliente de la habitación de al lado; si precisan un biberón o una papilla caliente tenemos que cargar con un hervidor o similar; si son más mayorcitos el espacio de un dormitorio se les queda escaso…. Por eso, para los que no los conocéis, os invito a descubrir otra forma de turismo: la que lleva a alojarse en un bungalow, no demasiado conocidos aún en España pero idóneos, especialmente, para familias con niños.

Estas casitas de madera u obra, ubicadas en plena naturaleza y cada día más confortables y mejor equipadas, nos permiten llevar la bicicleta y tener un espacio para guardarla, aparcar el coche “a la puerta de casa”, cocinar y comer en familia sin tener que ir a un restaurante, o dormir plácidamente y despertarse con el canto de los pájaros. Los niños, además, ven el bungalow como su segunda casa, aunque sea por unos días, y disfrutan esparciendo sus juguetes sin límite de espacio, saliendo al porche o correteando por los alrededores con total seguridad, sin olvidar que, sobre todo si vamos en temporada media o alta, el parque de vacaciones que aloja el bungalow ofrecerá todo tipo de servicios y actividades de animación para divertir a los pequeños.

Es decir, disponer de un bungalow es como disfrutar de la intimidad que ofrece una habitación de hotel o casa rural, un apartamento o una pequeña casa… en la playa, en la montaña o en cualquier otro lugar, pero con mayores prestaciones e inmersos en un entorno natural.

Por eso, para las que no conozcáis esta forma de turismo, os quiero recomendar que visitéis el portal www.bungalowsclub.com/es/, donde podéis obtener más información sobre lo que es el bungalow, ofertas e ideas. ¿Os apetece probar?



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