En estos tiempos de incertidumbre económica y cambios revolucionarios,
medios de comunicación, políticos y
ciudadanos, en general, nos preguntamos cuál será la fórmula mágica para
levantar el vuelo y volver a ser lo que fuimos. Sectores competitivos, nuevas
tecnologías, bajada de salarios...
No quiero contradecir a los grandes gurús de las finanzas pero, en España,
no estamos en condiciones de competir en precio con países asiáticos sino de
competir en calidad. Sólo hay que analizar qué sabemos hacer bien, muy bien,
pensar que somos capaces de hacerlo y venderlo al resto del mundo. Presumir de
ello y gritarlo a los cuatro vientos. Somos buenos, muy buenos y fuera complejo.
Si nuestros deportistas lo pueden hacer, ¿por qué no el resto de españoles?
El progreso ha jugado a nuestro favor y ha eliminado una gran barrera de
entrada a lugares lejanos: la distancia. Gracias a Internet y a las redes
sociales, podemos mostrar nuestros productos en cualquier lugar del mundo pero,
para ello, hay que formarse en nuevas tecnologías y trazar una estrategia para
no malgastar ni tiempo ni dinero.
Hoy en día, muchas empresas que deslocalizaron su producción buscando una
gran reducción de costes, vuelven a hacer las maletas. Fabricar en Asia ha
dejado de ser tan barato como antaño, y la calidad de los productos se ha visto
mermada. Además, las condiciones de trabajo y la baja cualificación de los
empleados, ha llevado a plantear la cuestión del grado de responsabilidad social que tienen las firmas que, aun
conociendo las injusticias sociales que se cometen, siguen fabricando allí.
Incluso hay clientes finales que se niegan a consumir referencias producidas
sin respetar condiciones sociales o medioambientales.
Ante esta coyuntura, es el momento idóneo para impulsar la marca “Hecho en
España”: la artesanía, la tradición, los valores, los detalles, en resumen, las
cosas bien hechas. No me refiero sólo a fabricar para otras firmas europeas
sino conseguir crear empresas españolas, integradas verticalmente en España que
vendan sus productos en el exterior. Loewe con su marroquinería de lujo o zapatos hechos
artesanalmente en Valverde del Camino como los que desfilaron la semana pasada
en la antigua pasarela Cibeles, ahora MFWM, de la mano del diseñador
Etxeberría.
Inaugurando nuestra sección de moda infantil en este blog, os dejo con una
propuesta para las más pequeñas esta primavera y todo "Handmade in Spain", de la
cabeza a los pies.
Gabriela Ibáñez - Las Cosas de Castlebaby

Lo que hay que hacer, es amar lo que se hace, y no tanta prisa, ¿Verdad?
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