11/2/12

Amor... Amor...


Aún no sé qué hago escribiendo sobre el Amor. Hace dos semanas, como consecuencia de un paseo por mi barrio y ver los escaparates invadidos por corazones de papel, escribí sobre San Valentín y las distintas historias sobre el nacimiento de esta celebración. Por cierto, comentar que yo me quedo con la teoría de los países nórdicos, el encuentro y reproducción de las aves, quizás por no ser creyente y también porque he vivido como ellos celebran el Sn Valentín, y como sus detalles van más allá de los tenidos con la pareja, los extienden a sus amistades y familiares. El caso es que  ,hoy no sé por qué ,me veo escribiendo otra vez sobre el Amor. Imagino que quiera o no, como dice la canción, Love is in the air.

Hace unos años escribí un ensayo sobre el Amor, ensayo que me sirvió para tener una buena nota, uff, no hace unos años, ya han pasado casi dos décadas, ¡cómo pasa el tiempo! Y hoy estoy aquí sentada ante el ordenador intentando  escribir sobre este mismo tema pero por motivos diferentes, aquella vez buscaba una nota, ser original, un tema diferente a cualquiera de los essays que leyese aquel profesor( aquí entre nosotros, digo nosotros porque ya he visto que algún hombre nos sigue, BIENVENIDO, calentaba mucho los taburetes de los bares). Hoy intento hacerles pasar un rato agradable, a ustedes y a mí misma mientras lo escribo.

¿Qué es el Amor?


No, no voy a pasar a definir el Amor, ¿acaso a alguien le hace falta que se lo defina? Espero que no. Sería muy triste no conocer su significado, no haberlo vivido. ¿Quién no ha estado enamorado? ¿Quién no ha sentido ese revoloteo de mariposas en el estómago en una primera cita? ¿Quién no recuerda su primer amor? ¿Quién no recuerda su prime beso? Muchas veces nos empeñamos en salir en su búsqueda pero al Amor no se le busca, te lo encuentras. Te lo encuentras cuando menos te lo esperas, donde menos te lo esperas y encarnado en quien menos te esperas. Al menos eso es lo que he vivido yo , ¿y tú?
No quiero dejar de hablar de otro tipo de Amor. Amor no es sólo ese sentimiento pasional que nos une a hombre y una mujer, o  a un hombre con un hombre, o una mujer con otra mujer. El pasional es el más intenso y doloroso a veces, no hay nada peor que un Amor no correspondido. ¿A quién no le ha pasado alguna vez? Afortunado si así ha sido. Del Amor que no quiero dejar de hablar, es de otro Amor, un Amor más relajado, más pausado pero no menos fuerte o intenso. El Amor que sentimos por nuestros hijos desde mucho antes de nacer, desde el momento que lo sientes moverse dentro de ti o que el papi nota como da pataditas al poner la mano en tu barriga.

Estoy pensando que en realidad es éste el Amor que más nos hace sufrir, porque padecemos por ellos desde el minuto cero pero cierto es que nos hacen disfrutar de una manera única, ¿o no?
Bueno, voy a dejar la metafísica para otro día para dejarlos disfrutando de este sábado en buena compañía, porque mira frente a ti seguro que tienes a alguien que te hace sonreír y sentirte la persona más especial del mundo, ¿me equivoco?

Elva Martínez,Cuando Olía a Vainilla


4 comentarios:

Gracias por tus palabras