¿Quién no recuerda haber asistido en
tercera fila a una reunión de tupperwares en casa, en casa de la abuela, la tía
o de alguna amiga de la madre? Aquellas reuniones de mujeres que tenían como
único fin la “venta-compra” de aquellos cacharros de plástico que se apilaban
en los muebles de la cocina cual Torre de Pisa. Objetos que en la gran mayoría
de los casos acababan más inutilizados que mis Sales del Mar Muerto en los estantes de la cocina. Yo recuerdo
haber estado en la lejanía en alguna de ellas, aunque en realidad a mí me
servían para estar jugando con mis primos o con alguna amiga, cuya madre fuera
la organizadora del evento.
No sé si aquellas reuniones habituales en
las casas españolas de los años 70’-80’ han desaparecido, en algunos de los
casos se cambian por la de la thermomix, aquí entre nosotras digo que siendo un
cacharro tan caro no acabará en el olvido de un armario de cocina porque sale
más barato irte directamente al Mar Muerto a por las sales. Uff, lo mío
comienza a ser una obsesión con las sales de marras, je je je.
No, nada más lejos de mi intención que remover
los tuppers del pasado y caigan uno a uno sobre mis recuerdos y pensamientos.
Hoy es sábado, bueno para ustedes, para mí es viernes. El reloj marca
exactamente las 12.36 y yo estoy aquí en mi mesa de despacho, la de la cocina,
con un té rojo escribiendo este artículo. Mañana, hoy para ustedes, sería
imposible teniendo a mi piojo en
casa.
Entonces, ¿qué temita traigo hoy? Como cada
sábado intento que sea un tema desenfadado que les haga pasar un grato momento
mientras desayunan, toman un café o sencillamente cotillean por internet. Hoy
hablo de reuniones de tuppers pero no de tupperwares sino de tuppersex!!!
¿Conocen el TupperSex?
El TupperSex surge alrededor del año 2000 en
el sur de los Estados Unidos. Y no es ni más ni menos que la versión erótica de
las clásicas reuniones de tuppers. Hemos cambiado la promoción y venta de los
cacharritos de plástico por la promoción y venta de objetos eróticos. Las
reuniones se han convertido en todo un éxito por la intimidad que te produce
comprar estos objetos en la casa de alguna amiga y no en alguna tienda de
“cristales oscuros” y hortera ropa interior, ja ja ja ja.
¿En qué consiste?
Un grupo de amigas, compuesto por 6 - 15 personas
,por lo general, deciden contactar con una empresa que realice este tipo de
reuniones para realizar un tuppersex. Una de ellas es la llamada “anfitriona”, normalmente la que pone
la casa, venga como lo era tu abuela, tía, madre o amiga de tu madre en
aquellas famosas y mencionada reuniones de tupperware, se pone en contacto con
la empresa para concertar la visita el día y hora acordados. Previa cita
concertada, la asesora llega a la casa solicitada – también hay empresas que
cuentan con espacios propios para realizarlos – cargada de una maleta que contiene
una gran variedad de productos eróticos, tales como: vibradores, lencería,
preservativos, geles, cosmética erótica… La asesora explica en qué consisten,
cómo se usan, y resuelve cualquier tipo
de dudas que surjan y dejando que las chicas puedan tocarlos, olerlos según el
producto, incluso probarlos. Una vez finalizada la reunión, el grupo de chicas
decidirá en qué producto o productos están interesadas cada una de ellas. Por
lo general, no se suele exigir una compra obligatoria para todas las asistentes
pero sí que el global de la compra compense el tiempo de la asesora y su
desplazamiento. En otras ocasiones también puede pactarse una pequeña comisión
para la asesora en caso de que no se llegue a formalizar ninguna compra.
Algunas empresas organizadoras también dan algún obsequio a la anfitriona de la
reunión o incluso a las asistentes.
Los productos elegidos, normalmente, los recibe
la anfitriona en su casa al cabo de unos días – ya que es la que suele conocer
al resto de chicas – y ella es la encargada de distribuirlos entre sus amigas o
conocidas. Por lo general este tipo de pedidos suelen recibirse de forma
totalmente discreta y sin distintivos en los embalajes para no llamar ningún
tipo de atención. A veces, la asesora también cuenta con algunos productos para
venderlos en el mismo momento de la reunión, o si las asistentes lo tienen
claro de antemano pueden solicitárselos a la asesora previamente. Por otro
lado, cada vez más las reuniones tuppersex son un producto demandado en muchas
despedidas de solteras como parte complementaria a las actividades.
Bien, pues, éste ha sido mi temita de hoy. ¿Qué
les ha parecido? ¿Conocían las reuniones? ¿Han asistido a alguna de ellas?
Elva Martínez,Cuando Olía a Vainilla



Uy parece que estoy pasada de moda, no conocía estas reuniones.
ResponderEliminarSaludos.
Como dice el refrán siempre te acostarás habiendo aprendido algo nuevo!!!
EliminarBesitos