El amor que se expresa en un simple abrazo es una de las más formas de experimentar el amor más profundo que puede existir en el mundo. Te apuesto a que lo sentiste al recordar un tierno abrazo de tu hijo =)
Para alimentar esa relación tan especial entre tú y tu hijo, y cumplir con tu rol de padre o madre, hay varias cosas que te invito a hacer.
Todos queremos un mundo mejor para nuestros hijos, debemos empezar por nuestra propia familia y sembrar la semilla en nuestros pequeños para que poco a poco se vaya extendiendo.
Estos son ocho regalos que todos los padres deberíamos darle a nuestros hijos desinteresadamente.
- El regalo de la vida. Es muy fácil olvidar que al recibir a un hijo en nuestra vida estamos compartiendo el maravilloso regalo de la vida. El tener siempre presente el precioso regalo que nos dio la vida nos puede ayudar a sobrellevar los altibajos de la vida con una buena actitud. Recuerda siempre la preciosa esencia que tiene la vida en sí misma.
- El regalo del amor. El ingrediente esencial de una vida feliz es el amor. No hay nada que nos llene tanto como dar y recibir amor. Cuando incluimos conscientemente al amor como una manera de alimentar nuestra relación con nuestro hijo, nos damos cuenta de que muchos errores, malos entendidos, problemas que surjan pueden ser superados y perdonados (tanto por los padres como por los hijos)
- El regalo del tiempo. El tiempo es una prueba de nuestro amor. Cuando pasas tiempo con tu hijo estás diciendo sin palabras "Te amo y prefiero estar contigo que hacer cualquier otra cosa". Esta es una de las mejores maneras en que puedes mostrar tu amor.
- El regalo de los buenos modales. Desde muy pequeños los niños pueden aprender buenos modales. No como imposición sino con lo que viven diariamente. Trata a los demás con respeto, gentileza y amabilidad; permite que tu hijo aprenda cómo nuestras acciones y comportamiento afectan a los demás. Usando los buenos modales básicos - pedir las cosas por favor, dar las gracias, saludar - le damos a nuestros hijos una habilidad que los beneficiará en otros ámbitos de su vida.
- El regalo de la inteligencia emocional. Practícalo primero tú mismo para que puedas trasmitirlo a tu hijo. Aprende a reconocer, aceptar y manejar tus emociones. Luego piensa cómo puedes ayudar a tu hijo a hacer lo mismo. Es una gran manera de crecer juntos, en familia.
- El regalo de la mentalidad positiva. Piensa siempre positivo y enséñale a tu hijo a hacer lo mismo. En este tiempo en que todo parece malo y decadente no te dejes arrastrar por el pesimismo y la depresión. No dejes que tu hijo crea que todo es malo, incúlcale el pensamiento y la creencia de que todas las cosas buenas son posibles.
- El regalo de la educación. El obtener altos grados académicos no asegura una vida exitosa. No basta con mandar a tu hijo a la escuela. Anima a tu hijo a ser autodidacta, a aprender, a amar el conocimiento; déjalo explorar su mundo, no coartes su curiosidad innata de niño. Este regalo abre todo un mundo de información y posibilidades para tu hijo que le ayudará en el futuro.
- El regalo del respeto por todas las formas de vida. Enséñale a tu hijo a respetar la vida y a amar su entorno. Aprendan juntos a apreciar y a valorar la belleza y la increíble variedad de formas de vida que hay en nuestro planeta.
Roxy González
www.EscuelaDePadresPrimerizos.com

Roxy, que lindos regalos, ojalá cada niño y adulto pudiera tenerlos.
ResponderEliminarSaludos.
Un niño que los reciba se convertirá en un adulto que pueda obsequiarlos a sus hijos y se va haciendo una cadenita =)
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo contigo!!!
ResponderEliminarbesitos