Hasta hace muy poco, se creía que la obesidad era el estado al que llegaba una persona como resultado de una ingesta descontrolada de alimentos que, de esa manera, aliviaba su ansiedad. Pero, en la actualidad, existen nuevos enfoques psicológicos que hablan de un círculo vicioso en el que, la ansiedad, es un factor importante.Alimentarse, otorga satisfacción, pero no es la solución a diversos conflictos básicos ya que la satisfacción obtenida es sólo momentánea y, para volver a obtenerla, hay que volver a comer, aunque no se tenga apetito y, así, una y otra vez introduciendo en el cuerpo una serie excesiva e innecesaria de calorías y, de ahí, a la obesidad.La idea que acabamos de exponer ha sido, hasta ahora, la considerada como lógica pero, nuevos estudios demuestran lo contrario, pues se cree que la obesidad es la que causa el trastorno psicológico, es decir que la depresión o la ansiedad no son la causa de la obesidad sino todo lo contrario. La ansiedad y la depresión surgen por la mala calidad de vida que lleva la persona obesa ya que, por su estado, se considera un ser inferior lo que le lleva a desarrollar problemas psicológicos, de autoestima y sentimentales que, inevitablemente, repercuten otra vez en su dieta.
Mercedes Llácer,Maravillosa Criatura


Mercedes, es un concepto absolutamente nuevo para mí.
ResponderEliminarSaludos.