21/7/12

Para los largos recorridos.

Es probable que alguien de los que está leyendo en este momento hubiese recibido en algún correo electrónico una presentación como tantas otras, en la que se mostraban bellas imágenes con algunas frases que tenían un texto interesante.

El día martes revisando el computador, intentando eliminar algunos archivos que estaban de más, me encontré con una de esas presentaciones que por alguna razón decidí descargar y guardar en el disco duro. Abrí el archivo y me dispuse a leerlo, en ese momento recordé por qué había sido rescatado.

Ahora quiero compartirlo con ustedes, no estarán las imágenes ni la música, pero les dejaré el texto (gran parte de él):

Mamá y Papá estaban mirando la televisión cuando Mamá dijo "estoy cansada, es tarde, me voy a la  cama".

Fue a la cocina  a preparar los bocadillos para el día siguiente.
Puso en remojo los recipientes  de las palomitas, sacó la carne del congelador para la cena del día siguiente.
Controló si quedaban bastantes cereales, llenó el azucarero, puso las cucharitas y los cuencos del desayuno en la mesa y dejó preparada la cafetera.
Puso la ropa húmeda en la secadora, la ropa sucia en la lavadora, planchó una camisa y cosió un botón, recogió los juguetes, puso a cargar el teléfono y guardó la guía telefónica.
Regó las plantas, ató la bolsa de basura y tendió una toalla.
Bostezó, se desperezó y se fue al dormitorio.

Se paró un momento para escribir una nota a la maestra, contó el dinero para la excursión y cogió un libro que estaba debajo de la silla.
Firmó una felicitación para un amigo y escribió la dirección en el sobre, escribió una nota para el charcutero y colocó todo junto a su bolso.
Mamá a continuación se lavó la cara con las toallitas, se  puso crema anti-arrugas, se lavó los dientes y las uñas.

Papá gritó "pensaba que te estabas yendo a la cama".
"Estoy yendo", dijo ella.

Puso un poco de  agua en el bebedero del perro y sacó el gato al balcón, cerró la puerta con  llave y apagó la luz de la  entrada.
Dio una ojeada a los niños, les apagó las luces y la televisión, recogió una camiseta, tiró los calcetines a la cesta de ropa y habló con uno de ellos que estaba todavía haciendo los deberes.

En su habitación puso el despertador, preparó la ropa para el día siguiente, ordenó mínimamente el zapatero.
Añadió tres cosas a las seis de la lista de las cosas urgentes y visualizó el alcanzar sus propios objetivos.

En ese momento, Papá apagó la televisión y anunció "me voy a la cama". Y lo hizo, sin otros pensamientos.

¿Nada extraordinario? ¿Os preguntáis por qué las mujeres viven más tiempo?
Porque están hechas para los largos recorridos (y no se pueden morir antes, tienen demasiadas cosas que hacer).

No sé ustedes, pero a mí me ha traído imágenes, recuerdos, míos y de mi madre también por todo lo que trabajaba antes de irse a dormir.

Espero les haya gustado y nadie se ofenda por haber plasmado estas diferencias, pero es que nuestros géneros son distintos.

Y bueno, como mamá que soy jeje, debo ir a preparar algo de comer para la familia, y es el turno de una Malaya, o Matambre.

Malaya.
Ingredientes:
1 trozo de malaya, poco más de un kilo. (o matambre, sudadero, sobrebarriga, según el país)
2 zaharorias
3 huevos duros
1/2 paquete de espinacas
Sal marina
Aliño completo
Merkén (ají ahumado, seco y molido)
1/2 taza de vinagre
2 hojas de laurel
4 clavos de olor
1 cebolla chica.
hilo

Preparación:
- Limpiar la grasa que viene solo por una de las dos caras, pero no retirarla del todo. Hacerlo con cuidado, porque al ser un trozo que no tiene mucho grosor es fácil romperlo con el cuchillo.
- Lavar muy bien la carne con abundante agua, tiene un olor más fuerte que otro corte, el cual es muy característico debido a que es una carne más oreada.
- Colocar la carne en un recipiente y cubrirla con agua fría, agregar el vinagre, laurel, clavos de olor y la cebolla cortada por la mitad. Dejarla en el refrigerador de la noche hasta el otro día.
- Al otro día eliminar el agua, estilar la carne y extenderla en una superficie plana. Por el lado en que venía la grasa aplicar la sal, el aliño completo y merkén.
- Si bien la carne no es de una forma muy rectangular, trabajarla de tal forma de intentar darle esa forma geométrica. posee un borde un poco más grueso, ese será el que utilizaremos para comenzar a enrollar.
- Por el borde más grueso colocar las zanahorias partidas por la mitad en forma transversal de un extremo a tro. Luego los huevos también partidos por la mitad, para que al enrrolar no se corran. Cubrir con las hojas de espinaca por completo el trozo de carne (la foto solo muestra una parte cubierta) y espolvorear otro poco de sal.
- Enrollar la carne comenzando por el lado que tiene cierto grosor, procurando que quede apretadito.
- Con un hilo, ojalá grueso o de tejer, amarrar la carne con un nudo que llaman "de abrazar", si te ha tocado hacer un ojal para un botón, entonces el principio es el muy parecido. Procurar que los extremos queden cerrados para que el relleno so se escape.
- Si el trozo se rompió al armar o quieres hacer un ingerto de alguno que te acomode mejor, también puedes darle unas puntadas con el mismo hilo y aguja.










- Poner en una olla con agua fría y sal. Cocerlo unas 2 horas y dejarlo enfriar en la misma agua de cocción.

     
  
- Para servir, corta en rodajas de 1 a 2 centímetros, como mejor te agrade.


Pido disculpas por la foto, pero me acordé de tomarla cuando ya la habíamos servido y fotografié casi los restitos.

Yo recomendaría este plato a personas que hacen alguna dieta, es rico, tiene vejetales y poca grasa.




5 comentarios:

  1. Pamela, como todo lo que haces delicioso. Un bss guapa

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    1. Muchas gracias Lu, yo creo que tú eres una de esas mujeres de largo recorrido.
      Bss.

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    2. Ni te imaginas, todo listo y preparado o no me acuesto, bss

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  2. 1- La receta, fantástica.
    2- El texto de lo que hace la "madre-mujer" antes de irse a la cama no podría ser más descriptivo de la realidad. Me ha encantado. Lo que hace el marido creo que también es algo bastante generalizado, jejeje.

    ¡Un beso!

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    1. Sonia, la receta es especial para las dietas no ta estrictas. Y el texto, digamos la verdad, se cumple en muchos casos,je.
      Disculpa mi retraso. Saludos.

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Gracias por tus palabras