La semana pasada en mi entrada del martes comenté brevemente una anécdota sobre una visita al médico con uno de mis hijos, le prometí a Sonia del Blog Siendo Madre que lo iba a contar de una manera más completa.
Quede claro que el 99% de las mujeres solemos ser personas respetuosas con los que nos rodean, educadas, amables, pero cuando te tocan la fibra sensible ( es decir los churumbeles ) la cosa cambia.
Mis conocimientos en pediatría hasta hace 9 años se limitaban a curar raspones en el patio, mordeduras accidentales en la lengua al caerte mientras corres y llamar por teléfono al 112 si la cosa se veía mucho más seria.
Pero nació el churumbel número 1 y de golpe y porrazo hice una licenciatura en apiretal, aerosoles, gasas, gotas para los ojos y más y más y más.
Con el churumbel número 2 ya era cum lauden en todo esto, soy capaz de cambiar un pañal con la fiera dando saltos.
Esto es lo normal, todas las madres pasamos por estos estudios, es la carrera de nuestra vida, a veces mientras estaba concentrada en lo mío, pensaba: creo que nací para ser madre.
Cuando los churumbeles enferman la cosa es simple, el tono del estornudo, el color de los mocos o el olor de la caca nos dicen lo que tiene y lo que el pediatra te va a decir.
El pediatra, ese ser que puede terminar tomando café contigo como dos buenos amigos o convertirte en el ser más odiado del mundo porque tú dices blanco y él dice negro.
Cuando la cosa se pone seria y terminas en un hospital con el churumbel malo de verdad, todo lo que llevas aprendido durante los años que eres madre se te olvida y solo te falta ser capaz de girar la cabeza 360º para ser la niña del exorcista.
Eso fue lo que me pasó a mi aquel famoso día del mes de mayo del 2010.
El niño lleva con diarrea dos semanas, la pediatra dice que es el calor, el agua, un alien que ha pasado por allí, vamos que no tiene ni idea de lo que le pasa pero el pobre se me va patas a bajo todos los días.
Como en el pueblo en el que vivo no hay hospital decido hacer una visita a mis padres, que casualmente viven junto a un hospital comarcal.
El niño dice que otra vez quiere hacer caca y yo le digo que vale, pero que esta vez lo vamos a guardar en el bote de la mermelada, ( limpio ) y que después al hospital.
La caca trae sangre, me sube todo, atacada agarro al niño y a mi madre y salimos disparadas.
Entramos en urgencias y me atiende un yogurin que parece salido de la serie Anatomía de G.
- Que le pasa al niños ?
- Yo, una madre sensata y pacífica intento explicarle el historial con un vocabulario claro y conciso.
- Es entonces cuando me responde la gilipollez más grande que he oído en mi vida y claro cuando exploto: Señora ustedes no pertenecen a este hospital, pertenecen al que está a 70 km de aquí, vayan allí y que les atiendan en urgencias.
- Perdona, qué me estás diciendo ?? Es decir que si ahora se dan un golpe dos coches de Alemania en la puerta tú no los atiendes y los mandas allí?
- Nooo, eso no, me dice.
- Entonces por qué no me atiendes a mi ?
-Empieza a decir que no es lo mismo, que tal, que cual.
- Las venas de mi cuello empiezan a hincharse y le pregunto: Eres de aquí ? bien sabia yo que no.
- No, soy de Madrid, me dice.
- Pues no se te ocurra matricular a tus hijos en los colegios de la zona, porque yo soy maestra y te vas a cagar como lo hagas ( no iba a hacer nada, pero acojona ), además que sepas que este hospital está construido en los terrenos que donó el tío-abuelo de mis hijos ( que no es nada mío, es el tío político de mi marido, nada menos, pero eso no se lo dije ) Es decir que es más mío que tuyo y tengo todo el derecho del mundo a que me atiendas al niño.
Creo que el doctor alucinó en colores y después de eso, con el bote de mermeladas lleno de cacas en su mesa decidió que iba a terminar antes atendiéndome que siguiendo hablando conmigo.
Se puso unos guantes, agarró el bote y realizó todas las pruebas que tenía que hacer.
Desde ese día no he vuelto a verlo y creo que mucho mejor así.
Lucía Ponce Sánchez Íntimo y Personal

¡Gracias Lucía! ¡Me ha hecho una ilusión tremenda que te acordaras de mí! Ya veo que cumples tus promesas.
ResponderEliminarA la perla de lo de las tierras donadas hay que añadirle otra joya: la amenaza de la seño. Jajajaja, buenísimo. Se lo merecía.
O sea que vais al hospital con una caca con sangre de tu niño y no se le ocurre otra cosa que mandarte a otro hospital a 70 Km porque es el que os toca.
Como diríamos en Cataluña (donde abundan ejemplares de este tipo) ¡"Quins pebrots" tuvo el tío!
¡Besos!
Yo ya no sabía que decía, lo que tenía claro es que de allí no me iba a mover con el niño así, bss y bienvenida a este proyecto tan divertido
Eliminarjajaja Lu eres la leche, como para no atenderte!!! la verdad es que se pasan tres pueblos, qué más dará si te toca ese hospital o no si un pequeño está malito!!
ResponderEliminarSupongo que cualquier madre habría hecho lo mismo, los niños son lo primero y parece mentira que ese médico no pensara igual, bss guapa
EliminarYo creo que ese médico pidió traslado y es que se imaginó que estaba en camisa de 11 varas, jaja.
ResponderEliminarA mí si no me atiendiesen supongo que haría algo parecido, pero papá habría echado abajo unos cuantas vacas sagradas, jajaja.
En vez de hacer la analítica podía haber llamado a los de psiquiatría y que me encerrasen, jijiji, menuda lie
EliminarJaaajajaja sabes lo mejor de todo?? Ya te he dicho antes que me encanta tu sentido del humor y claro, como nunca te he visto cabreada pues una piensa que estás de risas todo el día jajaja. Esto no hace mas que confirmar tu entrada de hoy. Que por nuestros hijos matamos!! ;)
ResponderEliminarBesos
Hola Yaneth, es lo que pasa que como no suelo enfadarme a veces cuando lo hago salen todos los sapos y culebras a la vez, yo conseguí mi objetivo y curiosamente con las recomendaciones de ese médico fue con lo que se le quitó la diarrea al niño, total que todos contentos, bsss
EliminarCreo que he dicho y hecho exactamente lo mismo y no solamente con los doctores, también me ha tocado con profesores.
ResponderEliminarPor nuestros hijos matamos.
Hola, creo que cuando hay niños de por medio, hay que ser más humano y menos burocrático en todos los campos, ya sea sanidad, educación, cualquier cosa, bss Pilar
EliminarEl colmo.. por que será que las visitas al hospital que deberían ser un alivio para los peques enfermos y para nostras las maders desconsoladas y al borde de un atque de nervios, terminan así por cabezas huecas como este seño? Un abrazo. Como esta el peque? que tenía?
ResponderEliminarHola, tenía una bacteria que se llama campilobacter, que te hace tener tantas diarreas que daña la flora intestinal y sangras con las heces, 24 h tomando solo agua y el cuerpo elimina solo la bacteria.
EliminarNo le ha vuelto a pasar, pero perdió tanto peso que ahora, dos años después está empezando a tener un peso normal, lo que le ha quedado es como una obsesión y si va mucho al baño empieza a decir que está enfermo otra vez, bsss Zary
Ja ja ja, imagino la situación, y es que es de película. Imagino la cara del médico cuando le dijiste lo de los alemanes.¡Es tan increíble!Lo lamentable es que todo sea cierto.
ResponderEliminarbesos
Es una pena, pero según su razonamiento solo atendía a los de la zona, los demás fuera, y claro estábamos en urgencias no en una consulta normal, bsss
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