Paro, sueldos más bajos, menos contrataciones, ERE, incertidumbre laboral, dificultades para llegar a fin de mes...Mientras las provisiones a los bancos suben, el déficit se mantiene y la prima de riesgo se dispara.
¿Ha entrado el papel de la maternidad en recesión? ¿Hay una reconceptualización de la maternidad en tiempos de crisis? Si. No.
La maternidad, cada vez más, se caracteriza por la tardanza de las mujeres en tener hijos,
estando la media de edad en la treintena. De hecho, uno de los temores que hace que
las mujeres retrasen su idea de ser madres es la inflexibilidad laboral y el enfoque
tradicional de los roles de género en la familia. Además, estas variables se ven
agravadas por la inestabilidad de las condiciones económicas actuales, los altos niveles
de desempleo para las mujeres, así como la falta de trabajo a tiempo parcial.
Cada vez es más difícil equilibrar vida familiar y laboral. Cada vez son menos las madres y padres que se atreven a solicitar una excedencia o reducción de la jornada por miedo a peder su empleo. La crisis económica no sólo afecta a nuestros hábitos de consumo y a nuestros bolsillos si no que también ha mermado el uso de los derechos conquistados por los trabajadores durante años de esfuerzo. La crisis ha llegado en el mejor momento para la igualdad laboral y la conciliación familia, cuando más éxitos se han conseguido en estas políticas y cuando se iban a aprobar nuevas leyes. Por este motivo, la percepción de que la crisis ha mermado el ejercicio de ciertos derechos. Por ejemplo, cifras publicadas por la Seguridad Social durante el primer semestre de 2011 manifestaban que las bajas por maternidad descienden en un 2,50% , respecto al mismo periodo de 2012, y las de paternidad en un 1, 45%.
En muchas de las ocasiones la renuncia a estos derechos es auto-impuesta, pues las mujeres temen perder el empleo si lo solicitan. Es decir, el miedo al despido. Quedarse en el paro es un miedo bastante razonable, teniendo en cuenta, que se han destruido millones de empleos y que la únicas contrataciones que se hacen son temporales. Al principio de la crisis, los hombres perdían más trabajos que las mujeres, pero ahora se han equiparado, y mientras unas han sido despedidas, otras, que eran amas de casa y cuyos maridos se han quedado en el paro, están tratando de incorporarse al mercado laboral, tarea que no es nada sencilla.
En todo este contexto de crisis socioeconómica me pregunto: ¿Está en jaque el concepto de maternidad? O por el contrario, ¿la maternidad sigue construida bajo la invariable definición de abnegada ama de casa ejerciendo tareas reproductivas?
Por lo que he leído sobre el tema, sí existen cambios sobre la visión y el sentimiento de maternidad en un contexto de crisis económica. Por ejemplo, muchas mujeres pasan de ser amas de casa a ser administradoras del hogar papel polifacético que va más allá de la figura de ama de casa, "madre multitarea." Siguiendo en esta línea de cambio en la maternidad, hay madres que creen que el cambio más relevante es
que ahora son una fuente de ingresos para la familia. Y por tanto, deben de renunciar a una disposición total en la crianza de sus hijos como consecuencia de la crisis.
Entonces, ¿cómo influye la crisis en el afán por ser una buena madre?
En España no ha cambiado sustancialmente el aspecto psicológico de la maternidad a lo largo de los años, con independencia de la evolución social, política y económica. En este sentido, las madres españolas difieren de otras madres de los países del sur de Europa, que se ven más aquejadas en su capacidad de ser una "buena" madre con motivo de la crisis económica. Esto que puede parecer escandaloso en los tiempos que corren, no lo es. Yo también creía que una buena mujer, debe ser ante todo una buena madre, y una buena madre “renuncia” a los propios deseos por el bienestar de sus hijos. Debe ser incondicional, altruista, comprensiva. Pero también, y esta es la paradoja, por supuesto, en tiempo de crisis, debe trabajar, progresar, ser una buena profesional y una excelente compañera. Esta subjetividad femenina, que adquiere características de “mujer maravilla” que todo lo puede, que hace diez cosas a la vez, que trabaja doble jornada, dentro y fuera de su casa, es la nueva cara de la maternidad en tiempo de crisis.
En esta tendencia a la participación laboral y la realización maternal se tejen buena parte de las identificaciones, conflictos, ideales y temores, que se proyectan en la ruptura con la tradicional visión del género en relación con las responsabilidades familiares conyugales y parentales en tiempos de crisis.
En España no ha cambiado sustancialmente el aspecto psicológico de la maternidad a lo largo de los años, con independencia de la evolución social, política y económica. En este sentido, las madres españolas difieren de otras madres de los países del sur de Europa, que se ven más aquejadas en su capacidad de ser una "buena" madre con motivo de la crisis económica. Esto que puede parecer escandaloso en los tiempos que corren, no lo es. Yo también creía que una buena mujer, debe ser ante todo una buena madre, y una buena madre “renuncia” a los propios deseos por el bienestar de sus hijos. Debe ser incondicional, altruista, comprensiva. Pero también, y esta es la paradoja, por supuesto, en tiempo de crisis, debe trabajar, progresar, ser una buena profesional y una excelente compañera. Esta subjetividad femenina, que adquiere características de “mujer maravilla” que todo lo puede, que hace diez cosas a la vez, que trabaja doble jornada, dentro y fuera de su casa, es la nueva cara de la maternidad en tiempo de crisis.
En esta tendencia a la participación laboral y la realización maternal se tejen buena parte de las identificaciones, conflictos, ideales y temores, que se proyectan en la ruptura con la tradicional visión del género en relación con las responsabilidades familiares conyugales y parentales en tiempos de crisis.
Yolanda Márquez Domínguez.
http://guirnaldasygarabatosenbabel.blogspot.com.es/

Definitivamente este modelo en el que vivimos necesita una reestructuración. Desafortunadamente y debido a este mal formado modelo cada vez es menos factible incluso el ser ama de casa. Muchas veces es inviable vivir con un solo sueldo y por eso hemos llegado a la doble cara de la maternidad que comentas. De mal en peor vamos...
ResponderEliminarTe felicito por tu entrada, es muy completa. Besos
Si, cada día es más difícil. La subjetividad de la maternidad es un tema que nos trae de cabeza a gran parte de la madres y ahora, en los tiempos que corren más. Nos debatimos entre ser buenas madres, con dedicación exclusiva, o ser madre y trabajadora, dentro y fuera del entorno familiar. Al final somos las dos cosas, y más: "Mujer Maravilla."
EliminarGracias Yaneth. Besos.
Hola, yo no creo que ser madre a tiempo completo te haga ser mejor que las que trabajamos, creo que no van unidas las dos cosas, es decir son dos facetas de la vida de una mujer, las que trabajan lo hacer por muchas razones, las económicas la principal, pero no la única. O por lo menos en mi caso, desde luego no nací para quedarme en casa entre fogones, será que vengo de una familia en la que todas las mujeres han trabajado fuera de clase, mi madre, mi abuela, mi bisabuela, y todas fueron buenas madres.
ResponderEliminarSer madre es una opción que tenemos las mujeres y ser una buena madre no se tiene que ver afectado por las demás cosas que haces, incluido el trabajo y las hay que trabajamos en tiempos de crisis y en tiempos de bonanza, bss y feliz fin de semana
Esta no es una tarea fácil, más aún cuando debemos convivir con la culpa. Ayer debí pasar al supermercado después del trabajo, mi hijo medio enfermo en casa estaba tan ansioso de verme que cuando llegué (1 hora más tarde de lo habitual) estaba dormido, ni te digo como me sentí. Pero si no hago el trabajo fuera y no me hago cargo de las tareas de la casa, entonces quién? si los tiempos no están para pagar por todo!
ResponderEliminarTengo la ayuda de mi madre quien ve a mi hijo por las tardes, pero la culpa sigue ahí...
Saludos.
Esta es la realidad de muchas madres, ese sentimiento de culpa por no disponer del tiempo suficiente en la crianza de sus hijos. Pero, por suerte o por desgracias, es algo con lo que tenemos que vivir, o no. Pues también depende de decisiones personales, de cuestiones económicas, de la ayuda de algún familiar, de políticas, educación, de cuestiones psicosociales....este tema, como veis, da bastante de sí. Depende de muchas variables llegar a algún acuerdo en esto del concepto de maternidad en tiempos de crisis.
EliminarPamela, me gusta el nombre de tu blog: "MUJER Y MAMÁ"
Gracias por contestar.
Me gusta este tema porque crea debate y discurso. Claro que no dejas de ser una buena madre por ser una mujer trabajadora. Pero lo qué si es una realidad es que hay un concepto de la maternidad, que por asimilación educacional, donde el papel de madre, o buena madre, no es completo por esta participación laboral motivada por las exigencias socio-políticas y estructurales.
ResponderEliminarY en tú caso, como en el mío, y en el de otras muchas generaciones actuales, gracias a lo que hemos visto en el seno de nuestras familias, en nuestras madres, abuelas, bisabuelas...etc, podemos ejercer hoy en día tanto el papel de madre y trabajadora sin sentirnos mal por ello.
Gracias por tu comentario.
Sí, con la crisis esto que comentas se ha agravado pero es una situación que ya existía anteriormente. En mi caso, hasta hace poco, disfrutaba y me encantaban mis2 facetas, la de madre y la de profesional. Con lo que sufría y sufriré nuevamente, es con los juegos malabares que hay que hacer para compaginarlas.
ResponderEliminarMuy buen post.
Besos!
Yo creía que podía ser profesional y mamá, creía y sé que puedo serlo,¡faltaría más! Sin embargo, soy de esas mamás y profesionales que les ha tocado sufrir en carnes propias las injusticias de la sociedad,sencillamente, por reclamar lo que le correspondía a mi hijo y a mí.
ResponderEliminarSí, era una locura de tiempos,carreras,compaginarse con el papá para poder estar siempre ahí si el peque se ponía malo, pero lo teníamos todo bien atado, sin embargo..... bueno, es otra historia que ya he contado miles de veces sobre la "no conciliación"
Besos
Mientras sigamos cin la mentalidad de la buena madre es la q lo es a tiempo completo, mal vamos. En este país tenemos una cultura del presentismo q es acojonante. El mejor trabajador es el q más tiempo está calentando la silla, no el más eficiente. La buena madre es la q está todo el día con sus hijos, aunq se dedique la mayor parte del tiempo a ver el sálvame o el gran hermano.
ResponderEliminarY el padre?Bien, gracias. De verdad q viendo los comentarios q hacéis y como vosotras solitas os cargaís la losa de la buena madre, no me extraña eñ machismo de la sociedad. Si exigierais a los hombres un reparto de roles más justop como sucede en el norte de europa, otro gallo nos cantaría. Pero ya se sbe, no hay peor palo q el de la mism cuña.