Somos lo que comemos
Comer es la primer necesidad a satisfacer del
hombre. De nada sirve ser adinerado, tener un buen empleo o vestir siempre a la
última moda, si no tenemos alimento. La comida es lo que da a nuestro cuerpo
energía, y le permite realizar las distintas actividades que debe desempeñar a
lo largo del día.
Las madres amamantan a sus hijos, puesto que son la única fuente de alimento y
por lo tanto, de sobrevivencia que los pequeños tienen. También se les alimenta
cuando están llorando, están ansiosos o enojados por algo, para aliviar su
ansiedad. Es entonces cuando se establece una relación de tipo “siento ansiedad
– la comida me hará sentir mejor”.
Cuando la comida ya no es utilizada como satisfactor de una necesidad, y no se
distingue entre antojo o sensación de hambre, es entonces cuando se presenta un
trastorno alimenticio que puede tener consecuencias tanto físicas como
emocionales.
La obesidad puede deberse a diversas causas: fisiológicas, hereditarias,
emocionales, ambientales, etc. Pero la obesidad mórbida se presenta en aquellas
personas que comen de manera compulsiva. Estas personas tienen una relación
insana con la comida; recurren a ella como medio para calmar la ansiedad y
llenar un vacío emocional.
Es típico que veamos en las películas a alguien, por lo regular una mujer,
sentada frente al televisor, comiéndose un litro de helado y junto a ella,
papitas, dulces, palomitas, e infinidad de chocolates, pues tuvo una decepción
amorosa y está en depresión. Y sí, algunas personas comen por depresión, pero
las hay también que comen por ansiedad, estrés, felicidad, tristeza, coraje,
etc. Todas estas personas tienen algo en común: no saben distinguir entre
hambre física y emocional.
Si tú, o alguien que conoces, tiene problemas con la comida; si empiezas a
comer y sientes que no puedes parar, o si has descubierto que recurres a la
comida cuando sientes alguna emoción en particular, te recomendamos buscar
ayuda especializada. Muchas veces no basta bajar de peso, puesto que si tus
problemas emocionales siguen siendo los mismos, seguirás recurriendo a la
comida o a algún sustituto de ésta, todo para sentirte mejor, aunque este
sentimiento dure tan solo un momento.
La psicoterapia te ayuda a darte cuenta y reconocer si existe algún problema
que sea causante de tu sobrepeso u obesidad. Anímate y busca ayuda, recuerda
que somos lo que comemos !!!!
Analia, Aprendiendo a Ser Mamá
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Hay que andarse con ojo, sí! Para mí lo mejor es, si se tiene posibilidad, incrementar la cantidad de frutas y/o verduras frescas en la dieta. Besos!
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