Mis hijos como muchos son llorones, enfadones, y problemáticos a la hora de comer.
Pero claro, hay que comer y a ser posible sano.
A lo largo de estos años he conseguido que coman casi de todo, comen puré, judías verdes, lentejas, carnes y pescados, algunas frutas y muchos lácteos.
Uno de los problemas que me encontraba a la hora de servir las comidas era la variedad de colores en el plato, frases como:
- Lo rojo no, lo verde tampoco, esto no me gusta, eso qué es?? eran frecuentes en nuestra mesa.
La solución llegó de una manera sencilla que os voy a ir explicando con el siguiente plato:
Verduras con pescado y patatas.
Las patatas no dan problemas, pero las verduras y la carne o el pescado suelen dar quejas y ser rechazados cuando nos ponemos a comer.
Preparo las verduras y el pescado en una cazuela, con aceite de oliva, y sal.
Tomate, zanahoria, pimiento, cebolla, ajo y merluza sin piel.
Una vez listo todo lo pongo el la batidora o en la thermomix, da igual, la que tengáis en casa y le añado agua.
Cuando ya está batido y no queda nada más que líquido se añade un poco más de agua y otra vez a la cazuela, donde añadimos las patatas ya troceadas y lo dejamos hervir.
Si está muy pastoso se le añada más agua, hasta que se vea como una sopa.
El resultado es una sopa de patatas con un caldo muy nutritivo, que se comerán fácilmente y que además les irá acercando a nuevos sabores.
Cuándo creamos que van a aceptar las verduras o el pescado podemos ir haciendo el caldo menos batido, hasta que un día no haga falta y se coman todo sin quejarse.



Una muy buena solución, conozco sus resultados, mira que a veces también la practico!
ResponderEliminarSaludos.
Es una manera práctica de que coman sano, los purés a veces les cansan y hay que empezar a masticar, bss Pamela
ResponderEliminar¡Qué buena idea, Lucía! Se acerca a tu recomendación de los calcetines. La utilizaré seguro desde ya. un beso:
ResponderEliminarGracias Sonia, ya me dirás que tal te va, bsss
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