Arriba y Abajo
A nuestros pequeños les ha tocado vivir en un momento en el que desde el mismo momento de asomar su cabecita al mundo están en constante contacto con la tecnología. Desde bien pronto sus deditos han aprendido a deslizarse por las pantallas táctiles de iphones, ipads, ipods,tablets y por el teclado de los ordenadores.
Las estanterías de sus habitaciones están repletas de libros multicolores que los transportan a mundos imaginarios, historias de animales parlanchines, de brujas traviesas, hadas encantadoras....sin embargo, no todos los niños nacen con la misma fortuna. No todos los niños deslizan sus dedos por las pantallas de las tabletas de sus papis. No todos los niños ven un portátil y lo identifican con Caillou o Pocoyó.....
Por eso, al enterarme de este proyecto supe que mi post de hoy iría dedicado a él, a difundirlo e intentar aportar mi granito de arena desde este mi rincón. Cuando eres mamá los temas que están relacionados con niños te tocan de lleno pero si encima has dedicado parte de tu vida a trabajar con niños que han vivido esta realidad. Niños a los que se le iluminaba la cara por recibir un estuche de colores, que otro niño no ha querido por no tener el dibujo de moda, este tipo de proyectos te llegan muy adentro. Eso es lo que me ha pasado a mí.
Todos los niños tendrían que tener derecho a la cultura. A descubrir el mundo de los libros. Y el proyecto ARRIBA Y ABAJO es justo lo que pretende. Construir una biblioteca en los campamentos saharauis es su fin.
1€=7 adobes
Con la descarga de la aplicación o la compra del libro Arriba y abajo ayudamos a la construcción de una biblioteca en los campamentos saharauis. Puedes ver el vídeo del proyecto aquí o seguirlos en Facebook.
Mr. Garamond presenta este proyecto en el que colabora con Bubisher, la organización que lleva un bibliobús y construye bibliotecas en los campamentos saharauis para fomentar la lectura entre los niños.
El libro y la aplicación, disponibles en español, inglés, francés y árabe, cuentan un día en la vida de un niño occidental y otro saharaui, mostrando las similitudes y diferencias entre los dos mundos. Son parte de un proyecto global en el que se realizarán talleres infantiles en instituciones culturales, librerías y bibliotecas, y también en los campamentos saharauis.
Espero que algún día proyectos de este tipo no sean necesarios!!!
Elva Martínez, Cuando olía a vainilla

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