24/11/12

Sapos Que No Son Príncipes


«Ahí está Pablo, como siempre, mirándome las piernas por debajo del escritorio. Es un baboso, me dan ganas de tirarle un balde de agua fría, pero no lo hago porque tiene coche, y me lleva a casa. Si no fuera por eso…

Trabajamos hace dos años en la misma oficina de correos, recuerdo que nos entrevistaron el mismo día, inducción al mismo tiempo, y nos asignaron al mismo departamento, es decir, hace dos años que veo lo mismo: Pablo mirando lo que se ve, y adivinando lo que no se ve.

Desgraciadamente, siempre ha estado ahí cuando he roto con algún novio, y queriendo convertirse en mi paño de lágrimas, a pesar de que le he dicho que no era necesario. Entonces, eso ha servido para crear un extraño vínculo entre nosotros. Porque a pesar de que lo detesto, estoy acostumbrada a verlo ahí todos los días, mirándome desde su escritorio con ojos de carnero degollado.

A veces me atacan los  remordimientos por dejar que tenga esperanzas conmigo, pero cuando veo su cara llena de granos adolescentes que ya no debiera tener un hombre de veinticinco, se me olvidan todos los escrúpulos, y sigo disfrutando, de los cigarrillos y las gaseosas que me trae todos los días.

A diario me miro en el espejo antes de salir de casa, y no veo nada extraordinario en mí: morena, pelo negro, baja estatura, ni gorda ni flaca pero eso sí, con las pechugas y el trasero bien puestos en su lugar. En ese momento  pregunto: ─¿por qué le gustaré tanto a Pablo?─ , pero no obtengo respuesta. Solo sé que está loquito por mí, aunque yo soy mayorcita que él, y creo que tendría que estar muy desesperada para hacerle caso.

Prefiero tenerlo ahí, adorándome desde lejos,  y permitiéndole acompañarme a casa para que disfrute de mi compañía. Lo siento, pero la vida es así. Solo en los cuentos, los sapos se convierten en príncipes, y a mí, no me agradan los sapos»



3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Bea. Que bueno que hayas entendido que es una historia ficticia. Solo para entretener.
      Un abrazo.
      Pilar

      Eliminar

Gracias por tus palabras