15/5/13

Adolescentes y Acoso Escolar

Desde hace unos días llevo dándole muchas vueltas al tema del acoso escolar. Exactamente desde que una niña de catorce años decidió quitarse la vida arrojándose al Mar Cantábrico en Gijón. 
 

Quizás porque la edad es la misma que la de mi hija pequeña. Quizás por la reacción que tuvo ella de incomprensión hacia el por qué una niña de su edad había decidido que era mejor la muerte que la vida. Quizás porque ha ocurrido en mi ciudad y aunque no era del colegio de las niñas ni de su entorno, parece que nos ha tocado más cerca. O quizás porque a pesar de tener tres hijos, o quizás por ello, esta vez es la primera vez que se ha hablado tanto del acoso escolar en casa y como éste ha podido llevar a una niña a quitarse la vida.

Y he comenzado a trastear por la red y, verdaderamente, resulta preocupante todo lo que veo.

¿Somos conscientes los padres de qué situaciones pueden llevar a nuestros hijos  a convertirse en víctimas de acoso? ¿o verdugos? ¿Podemos como padres evitar que nuestros hijos sufran acoso escolar? ¿Podemos, al menos, educarles para que sean fuertes y sepan y puedan enfrentarse al acoso?

Como veis me surgen múltiples inquietudes. ¿Podría alguno de mis hijos haber sufrido o estar sufriendo acoso y no darme cuenta? ¿Por qué existe el acoso? ¿Qué lleva a un niño a ejercer de verdugo acosador contra un compañero? ¿Por qué el resto no hace nada por evitar ese acoso? 

De nuevo vuelvo a  leer en la prensa regional otro caso grave de acoso. Una niña ha escrito una carta a la Consejera de Cultura, y no es la primera, en la que la niña subraya que “no se queja de vicio” y ofrece una redacción detallada del drama que lleva viviendo durante cuatro años. Cuatro largos años en los que ha habido burlas, insultos, … ¿A qué punto tiene que llegar para que se tomen medidas? Todavía tenemos muy reciente el caso de la niña que no encontró  ninguna razón para vivir  y sí las encontró para morir. ¿A qué esperan las instituciones para tomar cartas en el asunto?. La madre de la niña dice que no puede seguir viendo como su hija sufre ¿Por qué esa impotencia como padres de ver a tu hijo sufrir y no poder hacer nada por evitarlo? ¿Cómo podemos y debemos actuar los padres?

Lo que más me preocupa es internet, porque quizás ellas no se dan cuenta  del daño que pueden hacer las redes sociales. Les gusta subir fotos de ellas en una fiesta, con sus amigas, … Se sienten seguros porque sólo las ponen para que las vean sus amigos, pero ¿qué ocurre cuando ese amigo deja de serlo? Siempre les digo, que no cuelguen ninguna foto de la que puedan arrepentirse o con la que alguien les pueda hacer daño, porque hoy son amigas, pero ¿mañana? No dejan de ser niños y como tal se portan, y aunque luego se arrepientan, nunca están libres de enseñar por enfado esa foto a otra persona, y ahí comienza el peligro. A veces no por odio ni maldad, simplemente porque resulta divertido y ni siquiera se conocen y de pronto esa foto está circulando por la red.

El acoso escolar cibernético supone que el acoso ya sale de un círculo, ya no se limita al colegio o al grupo con el que tiene algún tipo de relación, sino que se amplía hasta límites casi insospechados. Y esa foto que no debería ver nadie o ese chisme que se han inventado circula por toda la red y ya no se sabe hasta dónde puede llegar. Por eso la angustia es mayor.

En la red hay múltiple páginas en las que nos ofrecen ayuda a los padres y lo más importante ayuda a los niños. 


Covadonga

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