Todos
los que hemos pasado por una hospitalización sabemos lo mucho que nos
gusta que nos apapachen. Cuanto más un niño que se sienta mal o en el
caso de mi hijo, experimenten una cirugía.
Desde
que supe la noticia de que mi hijo menor tenía una cardiopatía
congénita, he adquirido toda clase de libros, juguetes e información
relacionada. Tanto para ayudarme como para ayudar a mi hijo.
Cuando
el pequeño experimentó su primera cirugía, fuimos a una tienda en la
que puedes crear tu propio peluche. Como el sólo tenía 8 meses, optamos
por un oso hipoalergénico. El cual decidimos nombrar Manolo, en honor a
su segundo nombre Manuel.
Sin
embargo, durante los siguientes procesos he tratado de buscar un peluche
más acorde a su situación, uno que tuviera un corazón; roto. Sin
embargo, para su segunda cirugía lo acompañaron un lagartijo y un sapo de
peluche que además cantan. Pero ellos no tienen lo que tanto busco.
Un
buen día navegando, encontré la luz al final del túnel. Escribiendo
toda clase de palabras relacionadas en español e inglés en Google, me
tope con "Healing Helpers". Esta página esta desarrollada por una
familia, entiéndase, papá, mamá y 6 niños, uno de ellos con una
cardiopatía congénita igual que mi hijo.
Esta
pareja entendió un buen día, mientras estaban en el hospital cuidando a
su hija, la importancia que tenía en un niño tener un amigo de peluche,
que le acompañara en ese proceso de recuperación. De ahí nacieron los
"helpers" peluches creados de acuerdo a la situación del niño. Con
cicatrices, órganos, o lo que entienda el padre que es más acorde a la
situación de su hijo.
Está demás decir que me enamoré de la página, el concepto y que decir del
maravilloso trato de quienes dirigen tan interesante "hospital" de
peluches. También quedé encantada del perrito, que ahora se llama
Clifford, que acompaña a mi hijo en sus sueños y seguramente le
acompañará en cualquier visita al hospital.
Le
dedico esta entrada a Lani-lee y a Michael, porque "Clifford" no sólo
será el amigo de mi hijo, sino que será la llave para educar tanto a él
como a otras personas sobre su situación. A quien me lea, le exhorto, le
pido, le recomiendo que visiten la página. ¿Tu hijo no necesita un
juguete así? No importa, puedes donar uno, o también donar material para
que este "hospital" de peluches siga en pie.
Marta Raquel
Estoy contigo: Un peluche es un amigo tan importante como los de carne y hueso. Ahora me paso por la pagina. Muchas gracias por la información. Un beso.
ResponderEliminarGracias a ti por leer, no te vas a arrepentir. Besos!
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