21/4/12

No hace falta mirar muy lejos



Está oscuro y el túnel es muy estrecho.
Tengo miedo.
Once horas de miedo y oscuridad.
La cadena atada a mi cuerpo lacera mi cintura.
La vagoneta arrastrada por la cadena.
Mi cuerpo tira y no puede.
Si me paro, me golpean.
Si no voy rápido, me golpean.
La cadena pesa mucho, el miedo pesa mucho.

No tengo nombre.
Los insultos son mi nombre.
La señora que me grita me volvió anónima.
No soy nadie.
Rodillas rotas arrastradas por el suelo.
Trabajo en la casa y la casa me aplasta.
Limpia, lava, friega… gritos.
Gritos y golpes y no tengo nombre.
Trabaja y no pienses en el miedo.

Uñas arrancadas al escarbar la tierra.
Manos machacadas machacando piedras.
Agujas y dedos fusionados.
Infancia perdida entre plantas de algodón.
Buscando tesoros en los basureros.
Cose, tira, limpia, carga… trabaja, trabaja…

No hace falta mirar muy lejos.
No es necesario dirigir la mirada a tiempos pasados ni a países remotos.
Están cerca.
Podrían estar en nuestras zapatillas de deporte, podrían estar en nuestra ropa.









M


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