La adolescencia es una etapa de
cambios profundos y continuos, sobre todo, continuos. Es el momento del cambio,
de pasar de ser niños a adultos pero sin ser ni niños ni adultos. Es también
una etapa de cambio físico, su cuerpo experimenta mil cambios y las
hormonas hacen de las suyas, lo que les lleva a un estado tanto físico
como psíquico de inseguridad, de dudas
continuas.
Y para los padres es una etapa un
tanto convulsa, yo siempre digo que en mi casa tengo la sensación de estar en
una montaña rusa continua. Convivir con dos adolescentes tiene su riesgo para
la salud mental, la nuestra, que no la de ellas. Sobre todo cuando hemos sobrevivido a otra
adolescencia con anterioridad.
Pero se pasa, la adolescencia se
pasa. Y es que todos los problemas que vivimos con los adolescentes se acaban y
pasan. Y ese adolescente que se paseaba por casa con cara de eterno
malhumorado, al que había que sacar las palabras con sacacorchos de pronto
desaparece y te encuentras con un joven. Pero hasta que eso ocurre… vivimos en
un continuo estado de alerta.
Porque los adolescentes tienen
sus días, o mejor dicho, sus momentos, en un mismo día pasan de estar enfadados
con el mundo mundial a ser la persona más dulce y cariñosa para inmediatamente
y sin que sepas por qué no querer hablar
con nadie y sólo reproducir sonidos.
Por esa dualidad en la que están,
lo mismo quieren ver Dora la exploradora que Crepúsculo, quieren que las dejes
salir hasta no se sabe qué hora y pintar el ojo o poner tacón a querer pasar la
tarde en casa con las amigas viendo películas y comiendo chuches…
Y ¿cómo debemos afrontar los
padres la adolescencia? Con cariño mucho cariño y con inmensas dosis de
paciencia.
Covadonga Hernández
Hola. Yo tengo dos adolescentes de veintiuno y diecinueve años. ¿Cuándo se acaba esto?.:) Un beso.
ResponderEliminarHola Susana, que sí que se acaba, cuándo? Cada uno lleva su ritmo, tú no desesperes.
ResponderEliminarBesinos
¡Qué pedazo de resumen Covadonga! Me ha encantado, pero me alegra que en realidad no sea así de rápido ; )
ResponderEliminarGracias Sara. Cada uno lleva su ritmo, lo que deseas que pase muyyy rápido, al menos nosotros, son los continuos e inesperados cambios de humor... ;)
EliminarEnhorabuena, Covadonga, es un post genial!!! Miedo me da pensar en la llegada de la adolescencia, por el momento, aún me falta muchoooooooo....
ResponderEliminarun abrazo