El Huevo
¿Qué tal, chicos?
Esta entrada empezó con el huevo. ¿Qué? Ok, vamos a empezar por el principio...
Una mañana
estaba haciendo el desayuno, que era una tortilla. Desde que una vez me salió
un huevo podrido, tengo la costumbre de romper cada huevo aparte antes de
echarlo donde voy a batir todos. Ese día, al sacar los huevos de la nevera
(refrigerador), casi todos estaban bonitos, excepto uno que era pequeño y se
veía sucio, así que lo dejé para el final. Rompí todos, que aunque algunos eran
grandes y con buen color, su yema era pálida y desigual, aunque olían bien. Al
llegar al último, que era el huevo feo, me dí cuenta que no estaba sucio, sino
que tenía pintas en el cascarón. ¿A que no adivinan qué encontré cuando lo
rompí? Que era la yema más amarilla, redonda y bonita de todos los huevos. Wow!
Me quedé pensando, y sabía que tendría que escribir sobre esto.
Algunos ya
me están entendiendo; otros se preguntarán de qué estoy hablando...de las
personas. Comparo a esos huevos con las personas, pues las apariencias engañan.
La mayoría de las veces nos dejamos llevar por cómo alguien luzca, antes de tan
siquiera interesarnos por conocerlo. Es lamentable, pero la realidad es que por
el físico se nos puede discriminar hasta para un empleo, aunque nadie lo
acepte.
Saben que
la obsesión por la belleza lleva a la gente a gastar hasta lo que no tienen en
productos, tratamientos y hasta cirugías. Todos quieren ser como modelos,
actores, y otras personas que no siempre son lo que parecen.
Una de las
cosas más ridículas y banales es que, para los que no lo saben, hay hasta una
página de Internet donde sólo puedes registrarte si eres lindo (a). ¿Cómo? Pues
así mismo; tienes que enviar tu foto, para que un grupo de personas decidan si
eres lo suficientemente guapo (a) como para ser parte de esa comunidad. Tenemos
que estar bien locos, como para haber llegado hasta esto.
Dicen que
para los gustos, los colores. La belleza es algo muy relativo, pues lo que para
algunos es atractivo, para otros puede ser repulsivo. Lo más importante de una
persona no es cómo luce por fuera, sino su esencia: quién es y cómo es. Está
bien que querramos lucir bien, pero eso no es todo en la vida; así como debemos
cuidar nuestro cuerpo, debemos cultivar nuestra mente y espíritu. Lo que
aprendemos es lo que nos hace crecer como seres humanos, y lo que aportamos al
mundo es lo que de verdad tiene valor; no cómo nos veamos o la ropa que usemos.
Recuerda que puedes cambiar tu imagen, pero nunca dejes de ser tú mismo.
Comparto con ustedes el video subtitulado de la canción “Who says?" (¿Quién dice?) de Selena Gómez, que me encanta y habla sobre este tema. ¿Quién dice que no eres perfecto?
Comparto con ustedes el video subtitulado de la canción “Who says?" (¿Quién dice?) de Selena Gómez, que me encanta y habla sobre este tema. ¿Quién dice que no eres perfecto?
Gracias por escuchar. Un abrazo.
Jacqueline
Sánchez Ruiz

Hola!!me encanto el post! Es muy cierto lo que mencionas y el problema es que cada vez el mundo es mas materialista y menos sensible, wow me quede con la boca abierta con lo de la pagina web solo para bonitos wow en serio? Que horror, como dices las apariencias no son lo mas importante, y muchas veces lo que se ve no muy lindo por fuera termina siendo extremadamente hermoso por dentro - un abrazo! Disfrute mucho leer tu post :D
ResponderEliminarMuchas gracias por tus lindas palabras, Liss. Este es mi granito de arena para el mundo. ;-)
EliminarBuenisimo Jac!!!! Y para ello.....mirate al espejo cada mañana y gritate guapa!!!!!
ResponderEliminarJa, ja! ¡Seguro q sí! Gracias. ;-)
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