23/3/13

POR QUÉ NO ME HAS DICHO QUE EL ABUELO SE IBA A MORIR?

Esa fué la primera frase que escuché a mi hija cuando volví a casa desde el hospital donde acababa de fallecer mi padre.

POR QUÉ NO ME HAS DICHO QUE EL ABUELO SE IBA A MORIR?

Con las pocas ganas de hablar y las muchas de llorar, hice un nudo a mi corazón, agarré la mano del padre para buscar apoyo y le conté a mi hija que ella ya sabía que el abuelo estaba muy mal y que nunca se sabe cuando alguien se va a morir, que yo tampoco pensaba que fuera a pasar.

 PUES MAÑANA VOY AL TANATORIO, QUIERAS TU O NO QUIERAS, QUE ES MI ABUELO Y QUIERO VERLE.

Con mil dudas por mi parte, y después de explicarle que no iba a ver a su abuelo como le recordaba, al día siguiente entramos las dos de la mano hasta el cristal. Gritó, lloró, y no dejó que la quitáramos de ahí durante una larga hora.

De pronto se secó las lágrimas, salió y me dijo, voy a pedir permiso a la abuela y me voy a casa de Paula si me lleva Papá, pero luego quiero volver.

Y los padres de Paula me contaron que estuvo, rara, pero jugando con sus amigas.

Por la noche volvió al tanatorio, no dijo ni una palabra, se volvió a pegar al cristal y hubo que sacarla cuando nos dijeron que se llevaban a mi padre ya.

Siguió llorando, una larga temporada, pero también podía reir las mismas veces.

Tres años antes había fallecido mi tía, las dos comían juntas todos los días con mis padres, apartamos a la niña cuando nos dinos cuenta de que mi tía estaba muy mal, y no la dejamos despedirse de ella, le costó dos años de pesadillas y miedo a quedarse sola en casa, por ejemplo,
yo le decía, eres mayor y te puedes quedar sola, pero si no quieres no te voy a obligar, vente conmigo a por el pan.

Un día dijo que se quedaba y empezamos a superarlo todo.

Ahora ha fallecido la abuela de Paula, cuando Paula llegaba a comer la abuela ya no pudo abrirle la puerta, después de despedirse de ella y llorar toda la noche,  pudo venirse con mi hija y conmigo a comer al día siguiente.

Laia tenía 4 años cuando falleció su abuelo, sus padres le explicaron que el abuelito se iba, y tenían que despedirle, Ella le dijo adiós y se fué a jugar.

Los niños ven la muerte de otra manera, pero tienen que saber la verdad, sin cuentos y despedirse de la gente que quieren, explícaselo, habla con ellos, resuelve sus dudas y llora con ellos.
Son pequeños, pero tienen todo el derecho a saber lo que ocurre y a despedirse de los que quieren y ya no van a volver a ver.

Una cosa me queda por explicar, esta es mi manera de opinar y mi experiencia, cada uno conoce a sus hijos y sus reacciones, no busco dar lecciones a nadie, sólo contar como lo hicimos aquí.


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