La Infertilidad.
Tema interesante, a parte de por motivos relacionados con la psicología y
salud, para mí, por deformación profesional, por su significación sociológica.
En lo primero que pensé fue en la construcción social del término y el impacto
de las interpretaciones que se edifican
entorno a las mujeres que “padecen” infertilidad. Es decir, ¿cómo se ve, o se
retrata, a la mujer, en las sociedades occidentales, al no poder cumplir una de
las aspiraciones, -a veces entendida como una necesidad personal y otras, como
una exigencia social-, más importantes de las que se le atribuye, ser madre?
Creo que la falta de
descendencia biológica está muy relacionada con los universos simbólicos que
rodean al concepto de maternidad. De estos significados sociales sobre la
maternidad se puede extraer el encaje social de los sentimientos de culpa y
angustia que manifiestan muchas mujeres que presentan infertilidad.
Con esto quiero
decir que en el concepto de maternidad median toda una serie de significados
sociales, culturales, políticos, económicos, ideológicos y simbólicos que han
ido variando a lo largo de la historia. Por ejemplo, el concepto de maternidad
se ve atravesado por el hecho biológico de la reproducción, fenómeno inscrito
en un contexto social que otorga significado a las definiciones de la
reproducción. Además, el orden social, económico y político delimita la función
materna y el lugar de las mujeres en tanto que madres. Y en el orden simbólico
se reflejan las distintas representaciones o imaginarios colectivos que están
atravesados por
relaciones de poder.
De todos estos
elementos el concepto que se ha arrogado la mayor influencia entorno a la
construcción social de la maternidad ha sido el Patriarcado, desplegando
múltiples mecanismos de convencimiento y refuerzo para que los hechos sociales,
políticos, económicos, culturales y biológicos queden a disposición de sus
definiciones en torno a la maternidad. Asegurándose con ello, la reproducción
de sus significados adaptándose a las coyunturas históricas e idiosincrasias de
cada sociedad. Por ejemplo, con afirmaciones como estas: el rol social primario
de las mujeres es la maternidad; la maternidad biológica es el camino más
valorado para alcanzar la maternidad; las mujeres necesitan un hijo/a para
desarrollarse como individuas sanas; las mujeres que no tienen descendencia son
consideradas patológicas o incompletas; la valía social de una mujer está unida
a su capacidad de conseguir la maternidad biológica; la maternidad es un
elemento definitorio de una “verdadera mujer”.
Así que, después de
estas afirmaciones sobre como debe ser la maternidad, ¿cómo se retratan a las
mujeres con infertilidad? En la mitología griega, por ejemplo, las monstruas como
las harpías o las gorgonas se caracterizaban principalmente por no poder tener
descendencia. En la religión católica, que consagró el matrimonio para
controlar la sexualidad a través de la reproducción, las mujeres que no cuidan,
las destructoras, quienes no siguen la preceptiva identificación con la imagen
de María Dolorosa, son aquellas que no alcanzan la
maternidad....etc,..etc,...etc,. En definitiva, esta apropiación de la
maternidad por parte del patriarcado crea una identidad homogénea para todas las
mujeres y difumina sus posibilidades de emancipación.
Por tanto, la
construcción social de la infertilidad de las mujeres se alimenta de todas esas
imágenes y representaciones que acabo de exponer, fruto de las concepciones
sobre la maternidad en las sociedades occidentales contemporáneas; concepciones
que tiene tres pilares: la maternidad como deseo central en la vida de las
mujeres, la maternidad biológica como camino más valorado y la maternidad como
elemento definitorio de una “VERDADERA” mujer.
Creo que muchas de
ellas sentirán un gran vacío por no tener descendencia biológica, pero creo que
también se repondrán apoyándose en otras facetas de sus vidas. Las mujeres
deben aprovechar las oportunidades conseguidas en las sociedades donde viven y
deben seguir caminando hacia la consecución de la realidad de todos aquellos
derechos adquiridos y conseguidos, con el fin de potenciar el carácter
poliédrico de sus identidades para no depender en tanta medida de un solo
factor vital, en este caso la maternidad.

Mi querida Yolanda, bienvenida a este pequeño gran equipo. Por cierto, te has estrenado de manera estupenda!!!Me ha encantado tu post!!
ResponderEliminarBEsitos