8/6/12

La construcción social de la infertilidad en las mujeres.


La Infertilidad. Tema interesante, a parte de por motivos relacionados con la psicología y salud, para mí, por deformación profesional, por su significación sociológica. En lo primero que pensé fue en la construcción social del término y el impacto de las interpretaciones  que se edifican entorno a las mujeres que “padecen” infertilidad. Es decir, ¿cómo se ve, o se retrata, a la mujer, en las sociedades occidentales, al no poder cumplir una de las aspiraciones, -a veces entendida como una necesidad personal y otras, como una exigencia social-, más importantes de las que se le atribuye, ser madre?

Creo que la falta de descendencia biológica está muy relacionada con los universos simbólicos que rodean al concepto de maternidad. De estos significados sociales sobre la maternidad se puede extraer el encaje social de los sentimientos de culpa y angustia que manifiestan muchas mujeres que presentan infertilidad.

Con esto quiero decir que en el concepto de maternidad median toda una serie de significados sociales, culturales, políticos, económicos, ideológicos y simbólicos que han ido variando a lo largo de la historia. Por ejemplo, el concepto de maternidad se ve atravesado por el hecho biológico de la reproducción, fenómeno inscrito en un contexto social que otorga significado a las definiciones de la reproducción. Además, el orden social, económico y político delimita la función materna y el lugar de las mujeres en tanto que madres. Y en el orden simbólico se reflejan las distintas representaciones o imaginarios colectivos que están atravesados por relaciones de poder.

De todos estos elementos el concepto que se ha arrogado la mayor influencia entorno a la construcción social de la maternidad ha sido el Patriarcado, desplegando múltiples mecanismos de convencimiento y refuerzo para que los hechos sociales, políticos, económicos, culturales y biológicos queden a disposición de sus definiciones en torno a la maternidad. Asegurándose con ello, la reproducción de sus significados adaptándose a las coyunturas históricas e idiosincrasias de cada sociedad. Por ejemplo, con afirmaciones como estas: el rol social primario de las mujeres es la maternidad; la maternidad biológica es el camino más valorado para alcanzar la maternidad; las mujeres necesitan un hijo/a para desarrollarse como individuas sanas; las mujeres que no tienen descendencia son consideradas patológicas o incompletas; la valía social de una mujer está unida a su capacidad de conseguir la maternidad biológica; la maternidad es un elemento definitorio de una “verdadera mujer”.
Así que, después de estas afirmaciones sobre como debe ser la maternidad, ¿cómo se retratan a las mujeres con infertilidad? En la mitología griega, por ejemplo, las monstruas como las harpías o las gorgonas se caracterizaban principalmente por no poder tener descendencia. En la religión católica, que consagró el matrimonio para controlar la sexualidad a través de la reproducción, las mujeres que no cuidan, las destructoras, quienes no siguen la preceptiva identificación con la imagen de María Dolorosa, son aquellas que no alcanzan la maternidad....etc,..etc,...etc,. En definitiva, esta apropiación de la maternidad por parte del patriarcado crea una identidad homogénea para todas las mujeres y difumina sus posibilidades de emancipación.
Por tanto, la construcción social de la infertilidad de las mujeres se alimenta de todas esas imágenes y representaciones que acabo de exponer, fruto de las concepciones sobre la maternidad en las sociedades occidentales contemporáneas; concepciones que tiene tres pilares: la maternidad como deseo central en la vida de las mujeres, la maternidad biológica como camino más valorado y la maternidad como elemento definitorio de una “VERDADERA” mujer.
Creo que muchas de ellas sentirán un gran vacío por no tener descendencia biológica, pero creo que también se repondrán apoyándose en otras facetas de sus vidas. Las mujeres deben aprovechar las oportunidades conseguidas en las sociedades donde viven y deben seguir caminando hacia la consecución de la realidad de todos aquellos derechos adquiridos y conseguidos, con el fin de potenciar el carácter poliédrico de sus identidades para no depender en tanta medida de un solo factor vital, en este caso la maternidad.

1 comentario:

  1. Mi querida Yolanda, bienvenida a este pequeño gran equipo. Por cierto, te has estrenado de manera estupenda!!!Me ha encantado tu post!!
    BEsitos

    ResponderEliminar

Gracias por tus palabras