Nuria es la
mamá de Ana y de Raúl. Hasta hace unos meses era una feliz mamá de dos niños de
siete y cinco años que acuden al mismo centro escolar que mi hijo, el colegio
Nobelis de Valdemoro. Pero su feliz vida familiar se truncó cuando, el pasado
22 de abril ingresaron al pequeño Raúl con una aplasia medular muy grave en el
Hospital Niño Jesús de Madrid. Un mes más tarde les dijeron que tanto él como
su hermana Ana padecen una enfermedad de las denominadas “raras” (tres casos
por millón de habitantes) llamada anemia de Fanconi (ver descripción
de la enfermedad en el despiece). De momento Ana está estable y en espera de
terapia para evitar un trasplante de médula ósea, pero Raúl lo precisa. Para
difundir su caso y concienciar a sus familiares y amigos sus papás han creado
un blog www.anayraul.orgen el que van informando de su día a día e incluyen información sobre la
enfermedad y la donación de médula ósea.
- Nuria,
¿cómo conocisteis la enfermedad de los niños? ¿Qué síntomas tenían?
- La
enfermedad nos vino de sorpresa. Raúl tuvo una semana en que se quejaba de la
tripa y no tenía muy buen color. Después de pasar un fin de semana fuera, en el
que el niño no paraba de quejarse, estaba cansado y muy pálido, decidimos
llevarle al servicio de urgencias del hospital Niño Jesús. Tras una analítica y
posterior punción, determinaron que era un problema de la médula ósea, que no
le funcionaba. Paralelamente, su hermana Ana tenía una cita en hematología tres
días más tarde, porque en una analítica de control en el endocrino (acude
porque tiene talla baja) vieron que le habían bajado mucho las plaquetas. Aquí
los médicos determinaron que probablemente les ocurría lo mismo a los dos y le
comenzaron a hacer las mismas pruebas que a su hermano. Al cabo de cuatro
semanas, nos dieron el diagnóstico. Ambos padecen una enfermedad llamada anemia
de Fanconi.
- ¿Cómo fueron las primeras semanas al conocer la
noticia?
- Las primeras
semanas de ingreso de Raúl fueron caóticas, ya que no sólo él estaba ingresado
en una habitación aislado, sino que paralelamente a Ana había que traerla para
hacerle la punción, extracciones de sangre… La niña no se quería quedar con
nadie más que con nosotros, estaba rebelde, pero cuando estábamos con ella nos
“castigaba” sin prestarnos atención. Aparte,
claro está, de todas las noticias médicas y el tiempo de espera, en el que no
paras de pensar, y se te pasa de todo por la cabeza. Poco a poco hemos ido
estableciendo unas rutinas que nos van ayudando a todos a llevarlo bastante
mejor.
- ¿En qué trabajáis el papá y tú? ¿Cómo ha influido
la enfermedad y el ingreso de Raúl en vuestros trabajos?
- Ambos somos
informáticos. El papá muchos días trabaja desde casa, por lo que se puede
organizar y compaginar el trabajo con las visitas al hospital, ya que por las
tardes trabaja desde aquí. Yo me he acogido a una nueva ley que está en vigor
desde hace un año, en la cual están contempladas una serie de enfermedades
graves, y puedes coger una especie de
baja.
- ¿Y en la vida familiar? ¿Cómo es vuestro día a día
actualmente?
- Ahora, por
las mañanas suelo estar yo con Raúl en el hospital (duermo con él), y a
mediodía sube su padre y yo me voy a buscar a Ana al colegio y la llevo al
parque, para que pueda seguir con su rutina. Después de bañarla y darle de
cenar se queda con mi madre (ella vive en Zaragoza pero ahora está en casa y es
la que nos ayuda a llevar la casa, comidas, plancha…) y yo subo al hospital a
cenar con su padre, para poder estar un rato juntos. Su padre se va a casa a
dormir y él se encarga de llevar a Ana por las mañanas al colegio.
- ¿Desde cuándo no va a Raúl al cole? ¿cómo lleva
esta ausencia académica?
- Raúl dejó de
ir al colegio el día que ingresó, pero el hospital Niño Jesús está muy bien
preparado y tienen un colegio dentro. Como Raúl no puede salir, ya que está
aislado por estar tan bajo de defensas, viene todos los días una profesora del colegio
del hospital para darle las clases. Desde su colegio, Nobelis, mandan los
exámenes por fax al hospital y Raúl está llevando el curso como el resto de sus
compañeros.
- ¿Por qué la estupenda idea de crear el blog? ¿Cómo
os animasteis?
- Cuando nos
confirmaron el diagnóstico, el 18 de mayo, y nos dijeron que Raúl necesitaba un
trasplante de médula, vimos que necesitábamos hacer algo. Desde que nos dijeron
que no le funcionaba la médula, el tema del trasplante era algo que estaba ahí,
y hablando con nuestro entorno nos dimos cuenta de la falta de información que
había con respecto a este tema. En un país en el que somos líderes en donación
de órganos, en donantes de médula tenemos unos números realmente escandalosos.
En España sólo hay 96.000 donantes de médula, frente a los, por ejemplo, 4.500.000
de Alemania. Nos dimos cuenta de que esto era debido a la falta de información,
y decidimos que haríamos todo lo que estuviera en nuestra mano para animar a la
gente a que se informe en qué consiste ser donante de médula ósea, se
conciencien con el problema que viven muchas familias esperando un donante y, a
partir de ahí, decidan, pero siempre desde la información.
- Estáis recibiendo mucho apoyo, tanto desde el
colegio, el municipio y la sociedad en general, ¿estáis sorprendidos?¿esperabais
esa reacción de la gente?
- Eso está
siendo lo mejor de todo este mal sueño. No nos esperábamos, ni de lejos, esta
reacción de tanta gente: de los amigos y allegados te lo puedes esperar, pero
hay tantas personas que nos están apoyando, difundiéndolo, buscando contactos
en medios de comunicación, distribuyendo carteles… Desde luego, la repercusión
que ha tenido nunca hubiera sido posible sin la ayuda de nuestros amigos y
familia. Ellos han sido los encargados de organizar y desarrollar la web, hacer
carteles, recoger dinero para pagar carteles y trípticos, hablar con quien ha
hecho falta para intentar organizar campañas… Ha habido muchos momentos en que
la situación a nosotros nos ha superado, pero todos ellos han estado ahí a
nuestro lado sin flaquear.
Además, el
apoyo de todas las instituciones (colegio, ayuntamiento…) a las que nos hemos
dirigido ha sido incondicional, poniendo a nuestra disposición todos los medios
posibles para difundir esta campaña de información de la donaciónn de médula.
- ¿Cómo se plantea el futuro de los niños a corto
plazo: es inminente el trasplante a Raúl? ¿Tenéis ya algún donante compatible? ¿Cómo
se hará?
- No, a día de
hoy no hay ningún donante totalmente compatible para poder hacer el trasplante
de Raúl. Hay que esperar que entre algún nuevo donante porque, además, en el
caso de las personas que padecen anemia de Fanconi, el trasplante de médula es
más delicado que en un caso normal. De momento le van a dar una medicación para
ver si la médula responde lo suficiente como para poder estar en casa esperando
la llegada del donante compatible, pero hay que ver cómo reacciona a la
medicación y ser conscientes de que no va a llegar a unos parámetros normales,
por lo que tendremos que tener especial cuidado.
- En el caso de Ana, ¿cómo vive la ausencia de su
hermano en casa? ¿Cómo es el tratamiento que va a seguir ella? ¿Se curará sin
trasplante?
- Ana lleva bastante
mal la ausencia de su hermano, aunque desde la semana pasada, en la que el fin
de semana le dejamos que entrara a jugar con él, pasa toda la semana
preguntando cuando puede entrar en la habitación de Raúl. Ella, de momento, no
tiene tratamiento, quizás pueda entrar en un estudio clínico de terapia génica
que evitaría el trasplante, pero todavía no está confirmado.
- ¿Y a medio plazo? ¿Se curarán totalmente ambos
hermanos sin futuras secuelas?
- Ahora lo importante
es conseguir curar la aplasia medular que les provoca la enfermedad, pero la
enfermedad no tiene cura. Tendrán que estar en continuo control médico para
detectar lo antes posible otros posibles problemas que pueda generarles la anemia
de Fanconi.
- ¿Cómo está Raúl de ánimo? ¿Pueden visitarlo sus
amigos en el hospital?
- Raúl está
muy animado y parece mentira que siendo un niño de siete años y muy movido,
siga estando tan contento después de siete semanas en una habitación de
hospital. A esto le ayudan mucho todas las personas que trabajan aquí, así como
los voluntarios que vienen a jugar, los payasos… Ahora está en una habitación
que da a una terraza acristalada, y a través de la ventana ve a los amigos que
vienen a verle, juegan a la consola juntos, e incluso a algunos juegos como
adivinar películas o similar. No es lo mismo, pero por lo menos pueden tener un
contacto. También a través de Internet, habla con su prima (tiene la misma edad
que él) pero vive en Alcañiz (Teruel) lo que impide que venga a verle.
- Y tú, como madre, ¿qué sientes en estos momentos?
- Siento que
es la experiencia más dura que me ha tocado vivir, pero somos positivos e
intentamos siempre agarrarnos a la parte “buena” de todo lo que nos dicen, sino
no podría levantarme cada mañana. Hay que luchar y explotar todas las
posibilidades que tengamos en nuestra mano, y las que no, porque verlos a ellos
cada día y esas sonrisas hace que todo valga la pena y que saquemos fuerzas de
donde no las hay, y si no hay ¡nos las inventamos!
- ¿Qué te gustaría transmitir a nuestras lectoras?
Animarlas a ser donantes…
- Me gustaría aconsejarles
que se informen en qué consiste ser donantes de médula, se conciencien del
problema que supone para muchas familias y, a partir de ahí, decidan lo que creen
que deberían hacer. También animar a aquellas que tengan claro que quieren ser
donantes que llamen en este instante al 900 32 33 34 (Fundación Josep Carreras www.fcarreras.orgwww.fcarreras.org) y se informen de los
pasos a seguir para entrar a formar parte del Registro Español de Donantes de Médula,
que no lo dejen para otro rato porque la vida de una persona puede depender de
una llamada de teléfono.
También me
gustaría animarles a que visiten el blog www.anayraul.org,
así como nuestra página de Facebook, que nos conozcan, nos den sus opiniones,
sus ideas para llegar a más gente, que lo difundan entre sus conocidos y todo
lo que se les ocurra para ayudarnos a nosotros y a muchas más personas. Muchas
gracias a todos por vuestro apoyo y ayuda.
La
anemia de Fanconi es una grave enfermedad que se manifiesta principalmente en
niños a través de anemias y episodios infecciosos y hemorrágicos que suelen ser
persistentes y severos. La causa por la cual aparecen estos síntomas es la
desaparición progresiva de las células sanguíneas que participan en estos
procesos. Además, los enfermos de anemia de Fanconi poseen también una elevada
predisposición al cáncer, principalmente leucemias. El tratamiento es el
trasplante de médula ósea a partir de un donante familiar compatible. No
obstante, las probabilidades de que un miembro de la familia del enfermo sea
histocompatible con éste son pequeñas. El trasplante de células de sangre de
cordón umbilical, o la terapia génica, son ejemplos recientes de nuevas
posibilidades que se abren en el tratamiento.
Marta

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tus palabras