28/6/12

¿Machista yo?


Hablar de mujeres machistas debería ser un contra sentido. Lamentablemente no lo es. Las mujeres, por muchísimo tiempo, hemos sido las gestoras y patrocinadoras del machismo, no se si consciente o inconscientemente, solo sé que así ha sido. Tal vez por que crecimos viendo como nuestros abuelos soñaban con un hijo varón y despreciaban a su propio bebé cuando era mujer. O más bien, porque vivimos en un hogar donde los varones tenía preferencias y contaban con concesiones en su comportamiento, solo por ser hombres. O quizás, por que eso fue lo que interiorizamos del ambiente social en el que crecimos y nos cuesta hacer conscientes muchas expresiones y comportamientos que refuerzan cada día esa cultura machista.

Somos machistas y las mujeres, lo somos aún más. Desde que me convertí en mamá el machismo que nos rodea y en el que vivimos inmersos, se ha vuelto más palpable para mi. No es que antes no me lo hubiera topado de frente, librando varias batallas contra él, clara y segura de estar haciendo lo correcto. Más bien es que desde la realidad de una madre reciente, el machismo no sólo se ve más de cerca, se siente más frecuentemente y se vive a diario, sino que además se enfrenta con la desventaja que dan las hormonas revueltas y la cabeza nublada por el puerperio.

Por eso, en momentos en los que uno espera y necesita apoyo y sostén de todo el entorno, cae fatal sentirse desamparada, poco apoyada y cuestionada por los hombres, pero más aún por las mujeres, por madres exactamente iguales a ti, que te ponen en tela de juicio con más fuerza y ahínco que el género masculino.

Si hago un recuento de las veces que me he sentido cuestionada o desaprobada en mi rol como mujer o madre por concepciones típicamente machistas, puedo asegurar que el 95% de las ocasiones ha sido por comentarios y gestos de otras mujeres. Si, mujeres como tú y como yo, que de manera errónea creen que los seres de género femenino estamos para ciertas cosas y los de género masculino para otras, que los niños juegan a los carros o a los bomberos y no a las muñecas, que está mal visto que un padre cambien pañales y atienda al niño, que una esposa "de bien" calla y respeta, acepta y no cuestiona, y se las arregla como pueda para hacerlo todo. Que está mal quejarse porque la maternidad no termina de acomodarte. Que no comprenden el poderío de su condición de mujer y prefieren rendirse ante un entorno que las subvalora y desnaturaliza.

Y en medio de esta reflexión, me vienen montones de recuerdos de como mi abuela crió 5 hijos varones con preferencias y privilegios por encima de sus dos hijas mujeres, como mis tías les decían a mis primos hombres cuando lloraban que parecían niñas, como muchas amigas de mi mamá no trabajaron por que sus maridos simplemente no querían, aplazando sus deseos, poniendo por encima de sus sueños las solicitudes de sus hombres, como veo a muchas madres en el parque reforzando sin intención todo el asunto, una y otra vez, como lo hago yo con muchas de mis actuaciones y apreciaciones.

Y trato de descubrir de donde salen esas reacciones, poco pensadas, poco conscientes, casi automáticas. Y confirmo, una vez más, que nos queda mucho por cambiar y enmendar. Es urgente volver a nuestra naturaleza, orgullosas de nuestra condición y poderío, conscientes del poder que tenemos para cambiar el mundo, para descubrirnos capaces de apoyarnos, empoderadas, soportadas, criando con amor, justicia y ecuanimidad, para que el respeto sea una realidad desde la diferencia, la naturaleza y las necesidades de hombres y mujeres. 

14 comentarios:

  1. Que cierto es que convivimos con tópicos y frases hechas que no nos paramos a pensar en lo que en realidad significa, ¿por que será que cuando alguien comete una imprudencia al volante rápidamente se mira si el culpable es hombre o mujer?, siempre agradeceré a mi suegra que enseñara a mi marido a hacer las labores de la casa y me maravilla cuando su padre cocina, barra, friega..., enseñar a los hijos desde pequeños a hacer las labores de la casa sin importar si es niña o niño es importante para ellos les da independencia y valía pues sabrán cuidarse a sí mismos sin depender de nadie, les ayuda a ser autosuficientes.

    Un beso, sonrisas y rosas.

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    1. Gracias por leernos!!!Tienes mucha suerte de contar con un esposo que se arremanga como tu. Nosotras tenemos el poder de cambiar el mundo desde la crianza de nuestros hijos, pero tenemos que primero caer en cuenta de las cosas quedecimos y hacemos sin darnos cuenta. Un abrazo.

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  2. Me encanto el post y me dejo pensando en las frases que se usan muy seguido sobre el machismo

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    1. Se volvió parte de la cultura.. y repetimos sin meditar que propagamos el machismos que tanto nos afecta a nosotras mismas.

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  3. Somos nuestras peores enemigas muchas veces, demasiadas. Me siento orgullosa de la educación que recibí de un padre que me enseñó a crecer sin atribuirme un rol sexual definido. Me enseñó a ser persona, capaz y autónoma. Que lo mismo colgaba un cuadro, que escalaba montañas, que cortaba leña y que planchaba.Me siento capaz de todo. Y espero saber enseñar a mi hija lo mismo.

    Besos¡

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    1. Que mal pero que cierto.. debemos ser aliadas, amigas, apoyo las unas a las otras.. eso es definitivo!!

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  4. Muchas mujeres practican el machismo tan bien como los hombres, que pena.
    De nosotras depende ayudar a generar el cambio.
    Saludos.

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    1. Nosotras tenemos el poder cambio.. si tan solo todas nos pudiéramos poner de acuerdo.. ;)

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  5. Sí, yo lo he visto muy marcadamente a lo largo de mi carrera profesional. Mujeres que al llegar a lo más alto, han empezado a comportarse como hombres, por ejemplo haciendo comentarios del tipo "¿no pensarás quedarte embarazada ahora, no?". Yo creo que si en algún momento están cambiando las cosas es ahora y tenemos que seguir luchando. Soy optimista porque si echamos una mirada hacia atrás, a lo largo de la historia, los cambios eran muy lentos, e incluso en etapas como la Edad Media hemos retrocedido. Ahora la mujer está imparable, hay mucho por hacer pero los avances se suceden más rápidamente sin tener que recular ni un sólo paso ganado.
    Besos.

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    1. Me da alergia esas super ejecutivas, amargadas insensibles y desconectadas.. no saben el daño que se hacen y que nos hacen..

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  6. He vivido siempre en un matriarcado. Quizás por eso soy como soy. Ahora entre mi hermana y yo juntamos 4varones. Veremos que va pasando. De momento limpian, quitan la mesa, ayudan en casa.... Ya iremos viendo. Ahora el más feliz es mi padre que dice que por fin son más
    Bsss

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    1. Seguro les ira muy bien, y ese montón de niños van a crecer felices y conscientes ;)

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  7. ¿Porqué somos así las mujeres? porque a cambio esperamos otras cosas. La forma de plantear las cosas te conducen a un error porque estas siendo parcial.

    Si quiero que mi hijo no llore es porque quiero que sea el apoyo y el pilar de su casa cuando cresca; si quiero que no haga trabajos en la casa es porque espero que trabaje fuera y mantenga responsablemente a su familia, si quiero que no salga mucho es para cuidar su inocencia, etc.

    Si quiero que mi hija aprenda a respetar y a renunciar es porque de esa forma tendrá una verdadera familia, etc.

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  8. ¿Porqué somos así las mujeres? porque a cambio esperamos otras cosas. La forma de plantear las cosas te conducen a un error porque estas siendo parcial.

    Si quiero que mi hijo no llore es porque quiero que sea el apoyo y el pilar de su casa cuando cresca; si quiero que no haga trabajos en la casa es porque espero que trabaje fuera y mantenga responsablemente a su familia.

    Si quiero que mi hija aprenda a respetar y a renunciar es porque de esa forma tendrá una verdadera familia, , si quiero que no salga mucho es para cuidar su inocencia, etc.

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Gracias por tus palabras