9/6/12

Menopausia y obesidad.



La menopausia es un proceso fisiológico que ocurre en todas las mujeres que han menstruado y, consiste en la desaparición definitiva de la menstruación. Se considera que una mujer ha entrado en la menopausia cuando pasan doce meses completos y consecutivos sin menstruar.

La disminución de los estrógenos durante la menopausia, provocan un cambio en el cuerpo de la mujer y una modificación en sus curvas y su silueta. Para empezar, los cambios hormonales provocan una pérdida de masa muscular y un aumento de los tejidos adiposos, sobre todo a la altura del abdomen y también en los muslos y las nalgas.

En este periodo de la vida, la mujer tiende a aumentar de peso entre 5 ó 8 kg y, su concentración en la zona abdominal puede acabar provocando diabetes, problemas cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.

Además, esto coincide con que, durante el periodo de transición, las mujeres suelen consumir más calorías ya que, los cambios hormonales también provocan estados de ansiedad, depresión y estrés que, habitualmente, se palían comiendo.
A todo ello, hay que sumarle el hecho de que también se suele reducir la actividad y ser más sedentarias y que el cuerpo comienza a quemar las calorías más lentamente, haciendo todavía más difícil el desafío de mantener el peso ideal.


Para tratar de minimizar el aumento de peso, es indispensable adoptar unos buenos hábitos de vida cuyos elementos principales son: alimentación equilibrada y ejercicio físico regular.

Adoptar una alimentación sana y variada es indispensable para alimentarse con corrección, debemos comer, sobre todo: 
  • Consumir más frutas, verduras y legumbres, fibras y carnes magras, como las aves de corral.
  • Consumir productos láctos commo la leche, el queso o el yogur para aportar sufciente calcio al organismo.
  • Consumir grasas insaturadas para lograr disminuir el colesterol malo (LDL).
  • Tomar aceites de semillas prensados en frio: oliva, colza, girasol, avellana, almendra, pepita de uva...


Y, debemos evitar: 
  • Alimentos grasos: carne de cordero y ternera, embutidos, salsas, platos precocinados, productos lácteos no descremados, repostería....
  • Alcohol ya que la disminución de su consumo evita los riesgos de pérdida de calcio.


Por último señalar que, la realización de deporte o actividad física dos o tres veces por semana, permite conservar la flexibilidad así como la fuerza muscular. Se recomienda andar, el ciclismo o la natación.





Espero haberos ayudado un poquito a comprender el porqué durante esa etapa y, sin que lo podamos casi evitar, las mujeres acostumbramos a ponernos unos kilos que, en muchas ocasiones, nos acompañarán el resto de nuestros días.





Besossss.

Mercedes Llàcer,Maravillosa criatura



2 comentarios:

  1. Interesante información, al verdad es que espero que en estos temas la genética influya, la menopausia lleque tarde y llevadera. Mi madre sigue teniendo buen cuerpo, cierto es que siempre ha tenido buena dieta y una vida sana.
    besitos

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  2. Mi ginecóloga me recetó hormonas y sufrí impacto al aumentar de peso. Me miraba en el espejo y no me reconocía. Me sentía insegura, de que ya no le iba a gustar a mi marido y me hacía peor. No me podía consolar con que a mi edad (52) el metabolismo tuviera que cambiar y hubiera que resignarse. Empecé a buscar otras alternativas y probé con fitoestrógenos. Charlando con mis amigas salió el tema de Sojadiol con Leciflavone, a base de soja natural. Cuando lo probé, sentí que me devolvió la vida, porque se me fueron los sudores y sofocos y además al poco tiempo noté que empecé a perder los kilos que había subido. Se los recomiendo. Lo hace el laboratorio Sojar. Yo llamé al 0800-888-SOJA que está en la caja y me explicaron muy bien. Muy bueno el blog. Cariños. Andrea Bonadio.

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Gracias por tus palabras