Sonará pretencioso pero es cierto: las madres somos mujeres poderosas. No es que las que no tiene hijos, no lo sean. Es sólo que al convertirnos en madres, sin ninguna otra explicación, comenzamos a estar completamente seguras que somos capaces de hacer y enfrentar, todo aquello que se nos cruce en la vida.
La maternidad nos hace descubrir que siempre hemos tenido el poder de hacer lo que queremos, pero que nos faltaba confianza, certeza, arrojo y hasta ganas. Después de ser madres, las cosas tienen una perspectiva tan distinta, que ninguna montaña parece demasiado alta para poder ser escalada. Simplemente, comenzamos a sentir que somos capaces de dormir pocas horas al día, de emprender un nuevo negocio, de comer, dar teta y tuitear al mismo tiempo, de escribir un blog, o dos o tres... de hacer lo que siempre hemos soñado, lo que siempre hemos querido, de cumplir nuestro sueños y, al mismo tiempo, amar sin medida.
Y cuando nos sentimos así el universo conspira y todo parece encajar de manera perfecta para alcanzar lo que queremos. No digo que no existan problemas, ni mucho menos que no nos encontremos con dificultades y tropiezos. Es solo que, desde nuestra perspectiva, todo es simple y fácil de resolver. De repente todo se puede. Nuestra actitud y disposición a que las cosas funcionen es tan clara y positiva, que todo se da. Es increíble palpar el poder que la maternidad despierta en nosotras. La capacidad de hacernos cambiar, de sacar lo mejor de todo y de todos. Las ganas de perseverar y sobreponernos que poseemos es infinita.
Ultimamente, rodeada, física y virtualmente, de tantas mujeres poderosas, he terminado de confirmar que mi teoría, no es una teoría. Veo como se cumple a diario, todo el tiempo. Tengo la certeza de que lo que les digo no es simple palabrería, es, definitivamente, pura realidad. Sin importar cuales sean los retos que la vida nos imponga, el poder que despierta en nosotras la maternidad, nos posibilita para salir adelante con optimismo, decisión, amor y fe. Lo veo en mi propia madre, en Bren, en Elva, en Oli, en Silvia, en mi vecina, en mis primas, en mis amigas. . . y así, podría escribir una extensa lista de ejemplos.

Que bonito,y cierto. Creo que antes de ser madre vemos la vida en familia como algo cansado y dificil pero cuando estamos en ello,como por arte de magia descubrimos nuestra capacidad para eso y más.
ResponderEliminarSaludos
http://embarazoforo.webs.com
Muy cieryo!!! Gracais por pasarte por acá!!
EliminarMe ha encantado leer tu artículo, es cierto que hay cosas que por nosotras mismas a solas, tenemos miedo o inseguridad de realizar pero cuando tenemos que proteger a alguien y ese alguien confía en nosotros desaparece los obstáculos o los llevamos por dentro haciendo pensar a tu pequeñ@ que mientras esté mamá estará protegido contra el mundo.El amor es poderosos porque amar nos da fuerzas y sentirnos amados nos da valor, la esencia para borrar obstáculos.
ResponderEliminarUn beso, sonrisas y rosas.
Totalmente de acuerdo!!Un abrazo!!! Gracias por leernos!!!
EliminarLo que no pueda una madre, no lo puede nadie, bsss
ResponderEliminarMi querida Zary!!!
ResponderEliminarEmocionada de haberme visto como ejemplo, tú misma eres del grupo. Cierto, totalmente cierto, la maternidad me ha dado pie para meterme de lleno en mis sueños. Gracias a ella y a otros factores, que no vale la pena traer ahora a la mente, hoy estoy aquí haciendo lo que tanto me gusta, escribir. Escribir en tantos blogs, intentar llevar mi libro acabo y todo sin dejar nada de lado...lufff...es difícil pero quizás sea como tu dice "la maternidad" la que me da fuerzas para seguir adelante y luchar por todo lo que quiero.
un besazo